Y a sea física o psicológica, la violencia familiar es un patrón de comportamiento que desafortunadamente, a través de los años, las campañas no han podido deshacer del todo. En algunos casos esta conducta puede ser desencadenada por antecedentes de trauma en los agresores o por seguir el ejemplo de alguien más, lamentablemente un gran número de personas que sufren de ella, son adultos mayores.
La violencia familiar refleja la falta de cultura entre los individuos, pues denota personalidades de superioridad con pocos valores de tolerancia, igualdad y respeto, lo que lo convierte en un problema social, aunque en muchos casos, las personas agredidas no suelen aceptarlo.
Los adultos mayores suelen ser personas vulnerables en distintos sentidos, por lo que se vuelven propensos a ser agredidos sin la facilidad de poder defenderse, pues el agresor suele ser más fuerte que ellos, ya sea un hijo, un yerno o hasta un nieto.
Cuando una persona aprende a darse el lugar que le corresponde, difícilmente se ve dispuesto a permitir una falta de respeto, y aunque no es fácil salir de un problema familiar en el que la agresión se convierte en un medio de convivencia, si es posible cortar con ella desde un inicio.
Es importante que ahora que tus hijos han formado su propia familia, tu pongas en claro que necesitas tu espacio y tiempo, que no es lo mismo ayudarlos o apoyarlos en algunos asuntos a confundirlo con que sea tu obligación, pues eres una persona libre y mientras las condiciones lo permitan, tu independencia te permitirá decidir acerca de tus propias decisiones.
Mantenernos al margen de los problemas ajenos nos ayudará también a no ser tachados como entrometidos, pues evitamos ser agredidos o que nos falten al respeto por causar alguna molestia, aunque esto no sea nuestra intención.
En México existen instituciones que respaldan tu seguridad e integridad, mismas que como adulto mayor, buscan defenderte, haciendo cumplir tus derechos. Por lo que ante cualquier problema en el que sientas que estás siendo privado de tus derechos, puedes comunicarte a los siguientes organismos:
- CNDH – 01800 715 2000
- PROVICTIMA – 01 800 84 2 84 62
- DIF (en tu localidad)
Recuerda que nadie tiene derecho a faltarte al respeto o ser violento contigo, mereces respeto y puedes hacerlo valer.

