Es común que una vez que los hijos se han ido de casa y ahora tienen su propia vida, decidas buscar compañía y protección en casa. Un perro es ideal como acompañante, te mantiene activo y ayudará a que no te sientas solo, el problema surge cuando al intentar llenar ese vacío de cariño, tu mascota ya no es sólo parte de tu familia, sino que ahora es tratado como un hijo.
El término “perrhijo” es aplicado desde hace ya una década y se refiere a la costumbre de tratar a un perro de la manera en que se trataría a un niño. Incluso, en los últimos años han sido cada vez más los matrimonios que deciden no tener hijos y recurren a la compañía de una mascota, lo cierto es que dentro de la tercera edad llega también a ser cada vez más común.
Querer a una mascota no tiene nada de malo, el problema está en obsesionarse y comportarse como si el perro fuera un humano, o mejor dicho, un bebé. Si aún no estás seguro de haber llegado a este extremo, checa estos puntos que identifican a quienes tienen un perrhijo:
- Permites que se comporten de la manera que deseen, coman a la hora que elijan y hagan sus necesidades en donde sea que estén.
- Su guardaropa consta de varias prendas y tiene accesorios diferentes para cada lugar.
- Casi no convive con perros, pues está acostumbrado más a las personas, por lo que se vuelve gruñon con su misma especie.
- Su alimentación es vigilada muy de cerca, pues no sólo come alimento costoso, sino que suele consumir lo mismo que sus dueños.
- Su lugar para dormir es a tu lado, sobre la cama o a veces, dentro de ella
- Consentido en exceso, no han pasado ni 10 minutos y ya te arrepentiste de regañarlo o le pasas cualquier berrinche
- Utilizas apodos en diminutivo como, “chiquito” y “bebito”
- Tiene acceso a cualquier área de la casa, incluso sillones y camas
El obsesionarse con el cuidado y estilo de vida de tu perro no sólo te crea una dependencia, sino también a él, ya que al acostumbrarse a estar contigo, tiende a sufrir de ansiedad por separación y a portarse mal, sabiendo que no lo regañarás.
Querer y cuidar a un perro es la responsabilidad de cada dueño, sólo no debes olvidar que una mascota nunca será un humano y no hay que tratarlo como tal.
¿Crees que tienes un perrhijo?

