El estilo de vida que llevamos hace que los mexicanos generemos en promedio un kilo y medio de basura al día por persona, y un poco más durante la temporada navideña. Es que, además de la basura que simplemente no podemos evitar generar, muchos productos que compramos en el supermercado vienen en presentaciones de empaques enormes, que generalmente van a parar al cesto. Pero con un poco de imaginación y tiempo libre, puedes darle una segunda vida a estos materiales y fabricar con tus propias manos, productos originales que incluso te harán ahorrar dinero.
Para no ser tan agresivos con nuestro ambiente aquí te presentamos unos consejos para que no desaproveches todos esos materiales que te sobran luego de haberlos utilizado. Aunque usando la imaginación puedes tener miles de ideas más para desechar lo menos posible.
Bolsas de plástico: nunca las tires a menos de que estén muy sucias o rotas. Siempre se les puede dar un buen uso para guardar o transportar algo. Acuérdate que una vez que la tires, éstas tardan cientos o miles de años en degradarse.
Ropa: si está en buenas condiciones, no es buena idea tirarla aunque creas que alguien más podrá encontrarla y utilizarla, pues muchas veces no es así y esas prendas terminan por desperdiciarse. En lugar de eso, regálalas en persona a gente que las necesite. En caso de que ya estén inutilizables, puedes usarlas como trapos o incluso, hacer unas originales fundas para cojines.
Botellas de vidrio: con ellas puedes hacer varias cosas, como floreros, lámparas u otros adornos para tu casa. Si prefieres desecharlas, junta varias y tíralas en una misma bolsa, para que sea más fácil su reciclaje.
Focos: si aún utilizas las bombillas convencionales, cuando dejen de funcionar puedes fabricar una pequeña maceta. Simplemente corta la parte de arriba, en donde se enrosca y llénala con agua, en la que podrá florecer una planta de agua que lucirá muy bien en tu original macetita.
Frascos de vidrio: si los lavas, tendrás básicamente un recipiente para un sinfín de usos en la cocina, en el taller o en cualquier parte donde necesites organizar objetos pequeños.
Es importante que siempre tengas una actitud de reducir tus consumos. Si no te hace falta algo, no lo compres, elige los productos cuyo empaque sea el más discreto y siempre recuerda que casi la mitad de los deshechos son inorgánicos, y la basura que se puede volver a usar no es basura.

