Vivir cordialmente en una comunidad requiere la participación de todos sus miembros. Para que haya una buena convivencia en tu vecindario, tú y todos tus vecinos deben de poner de su parte y procurar que la armonía sea el pan de todos los días.
En junio de 2010 entró en vigor la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles que tiene como fin el regular la convivencia de los condóminos de la capital del país. Así, cuando algún vecino no cumpla con sus obligaciones de pagos de mantenimiento, altere el orden o maltrate las áreas comunes de su condominio, podrá ser acreedor a multas que van de los 3 mil a los 12 mil pesos.
Saluda a tus vecinos: un saludo y una sonrisa pueden ser suficientes para fomentar el trato y la convivencia.
Cuida a tus mascotas: los perros y gatos son agradables pero no son del gusto de todos. Evita que tus animalitos invadan los espacios de tus vecinos, y por supuesto, como principal regla, procura que no vayan allí a hacer sus necesidades.
Respeta los lugares de estacionamiento: aun cuando sepas que tu vecino no lo van a utilizar. No caigas en el abuso de confianza si no te gustaría que los demás lo hicieran contigo.
Reduce el ruido: recuerda que no a todos les gusta la música que a ti te agrada, intenta escucharla a niveles moderados, sobre todo durante los horarios nocturnos.
Mantente en comunicación: lo ideal es que tanto tus vecinos como tú tengan sus respectivos números telefónicos, así, cualquier situación que se presente en la casa del otro se pueden alertar entre ustedes.
Mantén aseado el exterior de tu propiedad: aunque se trate de tu propiedad, no es pretexto para que mantengas en malas condiciones la parte de tu casa que los demás pueden ven.
Vigila el entorno del vecindario: y alerta a los demás siempre que veas algo sospechoso o fuera de lugar.
Si vives en un condominio:
Paga tus cuotas de mantenimiento: tu esfuerzo ayudará a mantener el buen nivel de tu condominio o edificio.
Respeta las áreas comunes: trátalas como lo que son: una extensión de tu hogar.
Participa activamente en las juntas vecinales: una comunidad con la mayoría de sus miembros involucrados para resolver los problemas es el secreto de un condominio bonito y funcional.

