De entre los eventos de la vida que más afectan a las personas de nuestro tiempo, hay que mencionar algunas especialmente delicadas como la pérdida de independencia, los sentimientos asociados con la culpa y la jubilación, es decir, el retiro laboral por cuestión de edad. Se trata de eventos que a veces son tan intensos y marcan tanto la existencia de las personas, que deben ser atendidos con eficacia para evitar que desemboquen en casos de depresión o de salud corporal.
Las personas mayores, especialmente al llegar a los 60 años, son más propicias a padecer depresión. Este último es un trastorno de tipo emocional que motiva que un individuo sienta desgano y una gran tristeza. Por lo general, quienes experimentan este problema sufren de estados de agitación, ansiedad, llanto, sentimientos de culpa, deseos de suicidio y en ocasiones hipocondría, por lo cual es importante que reciban el apoyo emocional y medicamentos adecuados.
Un evento que suele provocar depresión en los adultos mayores es la jubilación. Para muchos hombres y mujeres que deben dejar sus empleos por haber alcanzado cierta edad, resulta muy complicado el cambio de hábitos resultante: no deben levantarse temprano, dejan de recibir el reconocimiento que tenían en sus lugares de trabajo y algo muy importante, en ciertos casos dejan de recibir un sueldo. Quedarse en casa los hace sentirse como personas no útiles, condenadas a la inactividad, a la soledad y la melancolía.
Ahora bien, considerando lo anterior, ¿cómo se debe afrontar el retiro laboral por cuestión de edad” Lo primero es que hijos, nietos y sobrinos pueden ayudar a que la persona mayor afronte ese evento de su vida, acompañándolo, ofreciéndole apoyo, aliento y cariño, procurando que se sientan bien en esta nueva etapa.
También es recomendable llevar al abuelo, padre o madre a dar caminatas de por lo menos veinte minutos diariamente, para que no se vea afectada la movilidad y flexibilidad de sus extremidades. Es importante que tales paseos se realicen en zonas planas, para que no se afecten las rodillas del adulto en plenitud o se fatigue en demasía.
Otro consejo pertinente para apoyar a una persona de edad avanzada a que supere el trance del retiro laboral, es procurar que se revise periódicamente, por medio de los exámenes adecuados, para garantizar su salud y bienestar corporal. Es un factor que si se atiende en tiempo y forma no será un agravante tras la jubilación.
De acuerdo a los especialistas, en la medida de lo posible conviene no dejar solos a los ancianos tras el retiro laboral. Es preciso hacerles sentir que no están abandonados, que cuentan con una familia que los valora, que cuenta con ellos, que los quiere y necesita. También hay que ofrecerles al máximo paciencia, atención, compañía, respeto y garantizarles un espacio jerárquico en el grupo familiar. Siempre hay que darse un tiempo para platicar con ellos y hacer que sus vidas sean plenas y disfrutables, por ejemplo, recomendándoles nuevas actividades y pasatiempos para realizar en casa, en esta nueva etapa que inician.

