En ocasiones por ahorrarnos unos cuantos pesos solemos comprar productos de mala calidad que al final del día terminan por funcionar mal o descomponerse, por eso es bueno siempre desconfiar de la mercancía que se ofrece a precios muy bajos, pues a largo plazo resulta más costosa.
El mercado mexicano está inundado de productos económicos y de mala calidad, sobre todo, mercancía de origen chino que apenas cumple con los requerimientos para poder venderse y recién sale de la tienda, comienza a fallar.
Seguramente alguna vez te ha pasado que por aprovechar la oportunidad, adquieres algún producto a muy buen precio, pero que en pocos días se avería o falla al grado de que te ves en la penosa necesidad de gastar más por otro de mayor calidad.
Aunque lo ideal siempre es economizar, lo mejor es evitar los productos que estén sospechosamente económicos, pues no es mentira la típica frase que dice que “lo barato sale caro”.
Y para muestra de esto, podemos mencionar un estudio realizado a cámaras digitales en el mercado en Estados Unidos, el cuál reveló que las cámaras más económicas (incluso de las marcas más reconocidas) fallaron más en sus dos o tres primeros años que los modelos más costosos.
En los viejos tiempos, los productos solían ser de tan buena calidad que duraban funcionando varios años, y cuando se averiaban, lo más conveniente era repararlos. Hoy en día, la vida útil de los aparatos es mucho más breve, y cuando dejan de funcionar conviene más desecharlos y adquirir uno nuevo. Por esto, lo más recomendable es que adquieras la mejor calidad que esté a tu alcance, pues a largo plazo, te resultará más económico.
Por desgracia, en el mercado también se pueden encontrar medicamentos piratas o caducados, que suelen venderse mucho más baratos que los originales y que ponen en riesgo la salud del consumidor. Procura surtir tus recetas médicas en comercios establecidos y reconocidos.
Otro producto apócrifo que se comercializa con mucha frecuencia en el mercado informal es el tabaco. Si encuentras una cajetilla a un precio mucho más barato que en las tiendas, desconfía de inmediato y no la compres, pues esos cigarros pueden contener elementos aún más nocivos que los originales, que ya es mucho decir.
Recuerda que la calidad se paga, lo barato sale caro o lo caro sale barato, si tienes eso presente, tu bolsillo te lo agradecerá.

