Por lo general, al escuchar “grasa en el cuerpo”, no pensamos en otra cosa mas que en obesidad, dietas y calorías. Lo cierto es que no toda la grasa corporal es mala, debemos tomar en cuenta que también la necesitamos para mantener el equilibrio hormonal, la fuerza y energía en nuestro organismo.
Para lograr un buen rendimiento del cuerpo, es necesario contar con cierto nivel de grasa corporal, aunque esto varía por género; debe ser mantener un equilibrio de 17 por ciento en hombres y 14 por ciento en mujeres. Sin embargo, al llegar a la tercera edad, el ritmo de vida y sedentarismo, provocan que la grasa buena disminuya hasta en un 30 por ciento y la mala llegue a aumentar considerablemente, trayendo consigo problemas cardiacos y de glucosa.
La grasa corporal se divide en cuatro tipos, dependiendo en dónde se localice, su funcionamiento y su adiposidad:
Grasa visceral: es aquella que rodea a los órganos, en exceso puede dañar de manera importante a nuestro organismo, pues es capaz de proveer de toxinas malignas al torrente sanguíneo, acercándonos así a los peligros de la diabetes y el cáncer.
Grasa blanca: se considera como la más difícil de perder, se almacena por debajo de la piel y no sólo guarda energía, sino que con su aumento, genera obesidad y sobrepeso.
Grasa marrón: se conoce como la “grasa quema grasa”, aunque su reserva es de menos proporción, sus beneficios suelen ser considerables, pues nos proporcional la energía que activa al cuerpo, es fácil de disolver y ayuda a los órganos a mantenerse a una temperatura estable.
Grasa esencial: es la grasa fundamental para lograr el perfecto funcionamiento vital de ciertas partes de nuestro cuerpo, se encuentra localizada en el cerebro, médula espinal, músculos y médula ósea.
La mejor manera de deshacernos de las grasas malas almacenadas en nuestro cuerpo es con ejercicio; un buena alimentación nos ayuda a mantener nuestro cuerpo equilibrado, pero al contar con grasas buenas, debemos tener cuidado de no perderlas, por esto, es muy importante acudir con un especialista que valore tus porcentajes corporales y te indique el tratamiento ideal para ti.
¿Crees que tu cuerpo almacena demasiada grasa mala”

