No es fácil saber qué decir o cómo actuar cuando tenemos que darle el pésame a alguien cercano. Lo peor viene cuando decimos cosas con las mejores intenciones de animar a quien está en duelo, pero esta persona termina por sentirse peor u ofender. Es bueno que sepas que, durante esos momentos, tus acciones dicen más que tus palabras.
Cuando nos enfrentamos a la situación de tener que acompañar a alguien cuando ha perdido a un ser querido, a veces nos es difícil saber cómo actuar adecuadamente. Es importante escucharlos, permitir que se expresen y ser tolerantes ante tu llanto e incluso su enojo.
Por principio, hay que tener presente que cada persona vive su duelo de manera distinta; hay quienes prefieren experimentar un duelo silencioso y reservado. Si es el caso, nunca es prudente que los animes a llorar, pues podrías llegar a hostigarlos en ese momento tan poco apropiado.
De igual manera, es bueno respetar al doliente si prefiere vivir su luto sin exteriorizar sus emociones en público. No lo presiones si no lo hace durante los primeros momentos, pues quizá en el momento no le surja la necesidad de desahogarse hasta días después y en su privacidad.
Lo mejor es respetar y evitar decirle qué es lo que debe o no hacer, pues no se encuentra en condiciones de recibir sermones ni consejos.
A la hora de dar el pésame, ahórrate los lugares comunes como “tienes que ser fuerte”, “para morir nacimos”, “es la voluntad de dios” o “sé lo que sientes”, que de poco o nada sirven en una situación como esa. Si no sabes qué decir durante esos momentos, no es necesario que digas nada, basta con que acompañes al doliente, que con tu simple presencia se dará cuenta de tu consternación.
Además de acompañarlos durante el funeral y el sepelio, intenta que el contacto posterior sea constante. Llama a los dolidos luego de uno dos o varios meses para ofrecerles tu ayuda en caso de que la necesiten. No te limites a lanzar un “me llamas para cualquier cosa que necesites”, más bien sé tú quien se comunica y ofréceles ayudarlos en cosas concretas mientras adecuan sus vidas a la ausencia de su ser querido.
Tampoco está demás que recomiendes a esa persona y a su familia que utilicen la ayuda de un profesional, en este caso, un tanatólogo, que les funcionará para sobrellevar de manera sana su duelo, en caso de que detectes que les es imposible hacerlo por sus propios medios.
Recuerda que más importante que las palabras de consuelo que puedas externar, son más valiosos tu presencia y tus actos.
¿Cuál es tu manera de darle el pésame a alguien en duelo”

