Es común que al avanzar nuestra edad, la inseguridad y el miedo se apoderen poco a poco de nosotros, pues mientras nos hacemos viejos, somos menos tolerantes y estamos mucho más conscientes de los peligros a los que ya no podemos afrontarnos.
Una fobia es conocida como el exceso de miedo que puede provocar en nosotros una situación en específico, esta sensación de temor, trae consigo preocupación, inseguridad y paranoia, incluso, podemos llegar a adoptar distintas fobias en diferentes etapas de la vida. Situaciones como el miedo a crecer, al fracaso o al compromiso, se pueden reflejar en distintos tipos de fobia. Pero ¿a qué le tememos después de los 50 años”
Para identificar aquellas fobias que se relacionan con el ingreso a esta etapa, debemos saber que los medios también se dividen según su tipo. Aprende a afrontar tus miedos y aprende a separarlos, de esta forma podrás saber si es sólo un pequeño temor, o se ha convertido ya en una obsesión.
Fobias estéticas. Son las que están relacionadas al aspecto físico, causan repulsión debido la poca aceptación que se puede llegar a tener a los cambios en nuestro aspecto, pues es obvio que no volveremos a vernos como antes. Recuerda siempre sentirte orgulloso de quien eres y no fijarte sólo en tu exterior:
Falacrofobia: miedo a la calvicie
Ritifobia: miedo a las arrugas
Gerascofobia: miedo a envejecer físicamente
Cataptrofobia: miedo a los espejos
Fobias sociales. Con el paso de la edad, nos volvemos menos sociales y más intolerantes a las otras personas, situaciones que nos alejan de los demás y nos vuelven sedentarios:
Antropofobia: miedo a las personas
Catagenelofobia: miedo a hacer el ridículo en público
Eremofobia: miedo a estar solo
Cronofobia: miedo al tiempo
Soteriofobia: miedo a la dependencia
Fobias de salud. Aunque tenemos presente que al envejecer nuestro cuerpo irá necesitando de mayores cuidados y será más propenso a enfermedades, hay quienes no se sienten preparados y en vez de disfrutar la vida, sólo piensan en que de un momento a otro podrían llegar a enfermarse gravemente:
Basofobia: miedo a caerse
Carcinofobia: miedo al cáncer
Nosocomefobia: miedo a los hospitales
Odinofobia: miedo al dolor
Panzofobia: miedo a sufrir y enfermar
Afrontar el miedo no tiene por qué ser tarea difícil, menos si analizas que llegar a esta edad te ha hecho fuerte, ahora cuentas con la experiencia y sabrás combatir los peligros que se te presenten. Vive con entusiasmo, pues a veces, por vivir preocupado, dejas de disfrutar lo que realmente vale la pena.
¿Consideras que sufres alguna de estas fobias”

