La donación de órganos es un acto de vida y solidaridad. Cuando alguien muere, algunos de sus órganos y tejidos aún pueden funcionar y otorgar a alguien una segunda oportunidad de vivir o seguir teniendo una existencia digna.
Desafortunadamente, el número de personas que necesitan un órgano excede al número de donadores y la lista de espera es muy larga. Sin embargo, la cultura de la donación de órganos se ha visto en aumento, pues cada vez más personas son conscientes de que, a pesar de fallecer, se puede “regalar” vida a otras personas.
Algunos tejidos como los huesos pueden ser funcionales después de meses de haber sido extraídos, otros como las córneas 14 días; pero en otros el tiempo es apremiante, como los riñones, que duran 12 horas y el corazón, los pulmones y el hígado de 4 a 6 horas. Por esto, es importante que, si estás dispuesto a ser un donador después de fallecer, lo hagas del conocimiento de tus familiares.
Los órganos y tejidos que pueden donarse son: riñones, hígado, corazón, intestinos, páncreas, pulmones, huesos, piel, córnea y médula ósea, tendones, cartílago, arterias y venas. Según los médicos, al decir sí a la donación de órganos, se pueden salvar y/o ayudar nada menos que a 50 personas.
No obstante, ser donantes o no, una vez que hemos fallecido es una decisión personal que debemos manifestar en vida, pues sea cual sea ésta, los médicos podrán preguntar a tus familiares si están de acuerdo en reutilizar nuestros órganos para salvar vidas. Por ello, existen tres tipos de donaciones: la expresa, cuando la persona manifestó de forma verbal o escrita que tenía intenciones de ser donante; y la táctica, que es cuando esa persona no manifestó su opinión y algún familiar decide si donará o no los órganos del recién fallecido.
Para convertirte, entonces, en un donador expreso, puedes acudir al Centro Nacional de Trasplantes, o llamar al teléfono en el DF 5631-1499 y 01800 2017 8614. Ahí te otorgarán una tarjeta de donador voluntario que deberás llevar contigo siempre. Para ser donador, no hay límite de edad, por lo que se han realizado trasplantes provenientes de personas mayores de 70 años.

