Las personas mayores han jugado un papel muy importante en las civilizaciones de todo el mundo. En general, podemos afirmar que la figura del anciano se asocia con respeto, sabiduría y un recurso invaluable para tomar las decisiones importantes, aunque no siempre los ancianos hayan jugado el mismo rol a lo largo de la historia del mundo.
En la prehistoria, dadas las condiciones de vida tan hostiles, las probabilidades de llegar a la ancianidad eran remotas, por lo que una persona vieja solía ser sumamente valorada, ya que, por su experiencia, los ancianos eran chamanes y brujos que curaban a los demás, además de poseer la experiencia y la historia de toda su tribu. Ser anciano miles de años antes de Cristo era, pues, un privilegio.
Para la civilización egipcia, al anciano también se le atribuían funciones de guía y consejero de las sociedades, pero no así en la antigua Grecia, cuna de la civilización occidental, en donde adoraban la belleza y el hedonismo, conceptos que no lograban asociar con la vejez, por lo que los viejos, para entonces, no era tan valorados como la jóvenes.
Los romanos, en cambio, situaron en el derecho romano al anciano como un poderoso patriarca, dominante en la familia, la sociedad y en los esclavos, lo que causó tantos conflictos que, en algunas épocas, los ancianos llegaron a ser odiados por la tiranía que ostentaban.
Para darnos una idea de lo que significaban los ancianos en el mudo hebreo-cristiano, podemos echar un ojo a las escrituras de la biblia, en donde se destaca positivamente su sabiduría, sobre todo el en libro Levítico del antiguo testamento, que a pesar de ser difícil de interpretar, es notable la forma en que se respeta y venera la experiencia de los mayores.
A pesar de los altibajos de la historia, vivir una tercera edad en el siglo XXI puede ser algo muy positivo y lleno de ventajas: tienes la fortuna de una larga esperanza de vida y llena de calidad, pues cuentas con importantes avances médicos que te ayudan a vivir más y mejor. Posees también la ventaja de integrarte a la sociedad moderna y de contar con grandes comodidades; en general siempre habrá una solución para tus limitaciones. Por todo esto y por el simple hecho de alcanzar la vejez debes estar orgulloso.

