Uno de los temores más grandes que tenemos al ir envejeciendo es perder la vista progresivamente y uno de los padecimientos más comunes que influyen a la ceguera en la tercera edad es la catarata ocular.
La catarata se define como la opacidad del cristalino del ojo, lente por donde se proyecta la luz que entra y nos permite enfocar; este proceso de turbiedad se debe en su mayoría a la acumulación de proteínas que contiene, borrando el campo de visión gradualmente y sin posibilidades de regeneración.

Es importante poner mucha atención a los cambios en nuestra visión, pues no debemos confundir una ametropía (defecto ocular que nos impide enfocar), con una catarata. A partir de los 50 años aumenta el riesgo de padecer catarata, aunado a los factores que pueden acelerar su aparición, como la desnutrición, el tabaquismo y la ingesta de alcohol. Afortunadamente hoy existe un procedimiento que permite recuperar la vista en caso de padecer esta enfermedad ocular: se trata de la facoemulsificación, proceso por el cuál se extrae la catarata y se coloca un lente que la sustituye.
Los síntomas más comunes de la catarata ocular son: visión borrosa, dificultad para ver de noche, duplicidad de imagen y destellos en las luces.
Una vez que el oftalmólogo diagnostica la catarata y se ha decidido extraerla, lo primero es hacer un pequeño estudio para calcular la graduación del LIO, lente intraocular que se implantara sustituyendo el cristalino.
El proceso de Facoemulsificación es rápido, seguro y sencillo:
- El ojo se anestesia tópicamente por medio de gotas.
- Se lleva a cabo la incisión periférica de la córnea de aproximadamente 3 milímetros y se anestesia el interior.
- Se manipula el cristalino para tener acceso a la catarata.
- Se extraen los restos del cristalino.
- Una vez limpio, se introduce el LIO, éste es flexible y puede manipularse de modo que se extienda una vez dentro del ojo.
- Con el lente colocado, se limpia y se extraen los restos.
- Por último, se administra antibiótico y antinflamatorio.
Una vez extraído el cristalino, éste ya no se puede volver a regenerar, por lo que la catarata habrá desaparecido sin posibilidad de volverse a formar.
Recuerda que ésta es sólo información externa al padecimiento, si crees tener problemas de vista y sospechas que se trata de una catarata, debes acudir con tu oftalmólogo, sólo el podrá diagnosticarte el mejor tratamiento.
¿Hace cuánto no visitas a tu oftalmólogo”

