Cuando hablamos de vacunas, la mayoría de las personas creemos que sólo son necesarias y obligatorias para inmunizar a los niños, sin embargo, los adultos también necesitamos algunas vacunas tanto o más que ellos, sobre todo si hemos llegado a la tercera edad, etapa de la vida en que nuestro sistema inmune se ve disminuido y estamos más propensos al contagio de enfermedades respiratorias.
El sistema de salud mexicano, sobre todo en la época preinvernal e invernal, es decir, comenzando en septiembre para terminar en enero realiza campañas de vacunación en las que incluye las vacunas para personas adultas mayores.
Aunque existen muchos mitos acerca de las vacunas como el que dice que es muy probable contraer la propia enfermedad contra la que nos estamos vacunando, las vacunas no producen más que algunos efectos secundarios en muy pocas personas, por lo que el paciente deberá vacunarse con toda la confianza y estar consciente de que una vacuna puede salvar su vida.
Estas son tres vacunas para que no deben faltar a alguien de 60 años en adelante:
Vacuna anti influenza: también llamada antigripal, te protege contra el virus de la gripe y sus posibles complicaciones como la neumonía, cuyos efectos pueden ser altamente perjudiciales en personas de edad avanzada.
Periodicidad: anual, ya que el virus muta constantemente.
Posibles efectos secundarios: ligero dolor, inflamación e incremento de temperatura en el área de aplicación.
Contraindicaciones: personas alérgicas al huevo.
Vacuna contra neumococo: las infecciones causadas por el neumococo (bacteria que se aloja en la parte posterior de la nariz) se dan sobre todo en la época invernal y en personas con un sistema inmunológico débil como los adultos mayores. Se aplica en una sola dosis a partir de los 65 años y a partir de los 50 si el paciente sufre de diabetes o insuficiencia renal o respiratoria.
Es importante aplicarla y que previene meningitis, neumonía, pulmonía y otitis (infección de oídos).
Periodicidad: 10 años.
Posibles efectos secundarios: enrojecimiento en el sitio de la inyección, fiebre cansancio, irritabilidad.
Vacuna antitetánica: el tétanos, aunque poco frecuente puede ser mortal, es causada por una bacteria que se encuentra en el suelo y que puede ingresar a tu organismo a través de una herida en la piel mal tratada. La vacuna se debe recibir si han pasado 10 años desde la última toma. Importante preguntar al médico si es necesaria al momento de sufrir una cortadura.
Periodicidad: 10 años a partir de los 60.
Todas estas vacunas te pueden ser aplicadas en las unidades de medicina familiar del IMSS y clínicas del ISSSTE y en hospitales privados. En caso de no ser derechohabiente del Seguro Social, podrás obtenerlas en sus clínicas y hospitales tras el pago de éstas.
Recuerda que nunca está de más estar bien protegidos y es mejor una pequeña molestia ahora que un gran problema de salud después.

