¿Cómo me dijiste que te llamabas” A más de uno nos ha pasado en algún evento social que, cuando nos presentan a alguien, casi de inmediato nos es imposible recordar su nombre por más que lo intentemos. Para evitar que esto te vuelva a ocurrir, toma en cuenta estas técnicas para no olvidar un nombre.
Olvidar el nombre de los recién conocidos ocurre con mucha frecuencia y no es una situación exclusiva de quienes tienen mala memoria, más bien, está más cercano a la falta de atención: cuando acudimos a una reunión, junta o cualquier evento social y nos presentan con alguien, nuestro cerebro hace a un lado su nombre como un detalle de poca importancia para enfocarse a lo que viene, o sea, lo que vamos a decir enseguida de la presentación, pues la atención está en nuestro terreno y es el momento dar un saludo cordial y una buena impresión.
A pesar de lo anterior, la falta de memoria también tiene parte de culpa. Los investigadores no descartan que extendido uso de la tecnología sí ha afectado a nuestra memoria, según algunos estudios. Antes de existir los teléfonos celulares, hacíamos un esfuerzo por recordar los números telefónicos a los que llamábamos con frecuencia. Hoy basta con consultar la agenda del teléfono y marcar inmediatamente, por poner un ejemplo.
Si esto te ocurre con frecuencia, pon atención a estas técnicas para memorizar los nombres de la gente:
Pon atención: trata de enfócate en la persona y concéntrate en su rostro y su nombre.
Repítelo: primero mentalmente y después refiérete a él por su nombre durante la conversación. Cuanto más lo repitas, más se te grabará el nombre.
Asócialo a una imagen o a alguien que ya conozcas: si el nombre de la persona se asemeja a un objeto, recuerda e imagina ese objeto: por ejemplo “Encantada, soy Marisol”, tú puedes evocar a un girasol y ligar a esa persona con el objeto. Si el nombre es literalmente similar a un objeto como Paloma, Rosa o Ángel, imagina el objeto en cuestión.
Lígalo con alguien que conoces: Si a alguien te lo presentan como “Juan Carlos”, recuerda a tu amigo que se llame de la misma manera. Así, podrás siempre recurrir a la memoria a largo plazo.
Recuerda que el tener presente el nombre de las personas que recién conoces habla bien de ti, pues demuestra interés y formalidad y es una forma excelente de congeniar y simpatizar con los demás.

