Una esperanza de vida mayor y los demandantes horarios laborales de los padres de familia, han propiciado que, en la actualidad, los abuelos se hayan transformado en unos segundos padres que pasan casi todo el día con sus nietos, educándoles, cuidándoles y consintiéndoles. La diferencia entre generaciones hace que la relación entre ambos no siempre sea sencilla. Por ello, con el objetivo de fortalecer tales vínculos, es muy aconsejable que realicen actividades entretenidas, con las que, tanto abuelos como nietos, se sientan a gusto.
Para que exista una sana relación entre abuelos y nietos, es esencial que se comprenda que los pequeños no son una segunda oportunidad para emprender la labor de padres, sino que, en esta ocasión, los abuelos deben desarrollar tareas diferentes. Su papel ahora, no es el de educar, sino el de proteger, enseñar, mimar, y cuidar.
Si bien no todos los abuelos son idénticos, ni todas las relaciones se pueden comparar, el rol de los abuelos es diferente al que tienen los padres y el apego que los nietos tienen con ellos, es también distinto. Por lo general, los abuelos consienten más a los niños, ofrecen apoyo y no tanto disciplina, de manera que, brindan una relación mucho más relajada y juguetona.
Una circunstancia valiosa para que se presente una relación adecuada entre abuelos y nietos, es que se vean frecuentemente. Cuanto más contacto se presente entre ambos, ayudará a que se conozcan mejor, que tengan mayores ocasiones para hablar, compartir cosas y desarrollar actividades juntos.
Del mismo modo, es básico que tanto abuelos como nietos se adapten a la edad que tienen. No es lo mismo cuidar a un nieto de 6 meses que no de 6 años; pero así también, los nietos deben de tomar conciencia de que sus abuelos ya no tienen la energía de la juventud, y por ello, padecen de achaques y complicaciones para realizar algunas actividades.
Los abuelos deben mantenerse al tanto de las preferencias y aficiones de sus nietos. Si a un pequeño no le agrada el futbol, no es conveniente que el abuelo lo lleve cada fin de semana al estadio, puesto que el niño terminará por rechazar la oportunidad de seguir saliendo con su abuelo.
Otra sugerencia es la de tratar de estar enterados de los nuevos desarrollos tecnológicos y del estilo de vida que tienen los nietos. Hay que tomar en cuenta el vertiginoso cambio que ha tenido el mundo en el último medio siglo y por ello, la manera en la que se divierten los niños de hoy, no es la que tenían los de antaño.
Las historias que relatan los abuelos suelen ser muy interesantes. No obstante, también los abuelos deben tener la paciencia suficiente para escuchar a sus nietos y prestarle plena atención cuando ellos les cuenten sus experiencias cotidianas, sus juegos y fantasías. Solo de este modo un abuelo podrá conocer a su nieto y descubrir la manera en la que puede interactuar con él.
Finalmente, lo más importante es que ambos busquen actividades que les agraden y puedan desarrollar juntos para mantener estrecha su relación. Cuanto más se divierte uno con alguien, más deseos tiene de verle y estar a su lado. Loa abuelos y sus nietos, además de jugar y dar paseos en el parque, pueden hacer excursiones, ir a ver películas, obras d

