Los matrimonios de muchos años, con frecuencia suelen experimentar estados de monotonía, hartazgo y aburrimiento. Si tú y tu compañero de vida han caído en esta situación, ¿por qué no atreverse a poner en práctica algunos detalles para revivir fácilmente la emoción de estar juntos”
Puede resultar difícil que el enamoramiento que experimentaron al inicio de un noviazgo regrese como tal, pero lo que sí es posible es que a base de pequeños esfuerzos diarios, ambos sientan ese placer incomparable que se obtiene cuando se hace feliz a quien amas.
Lo que necesitas en un inicio es hacer un ejercicio de memoria: acuérdate cómo se conquistaron, cuáles eran los detalles que le dabas para que se enamorara de ti, qué palabas bonitas le decías para que se convirtiera en el amor de tu vida y recuerda sobre todo la satisfacción que te daba a ti ofrecerle todas esas alegrías. ¿Por qué no traer eso al presente y tratar de que ambos sientan emoción al compartir todas esas cosas”
Es importante recordar siempre que tu pareja, además de eso, es tu amigo. Tú conoces sus gustos y en general, lo que le hace feliz. Un compañero detallista es muy valioso y no hay pretexto para no sorprender al otro con algo que sepas que le alegrará el día. Por otro lado, quizá sea igual o más importante, saber agradecer esos gestos de amabilidad.
Muchos matrimonios que han perdurado por décadas, suelen reafirmar sus lazos cuando se dedican a explorar cosas nuevas en pareja; se interesan por el arte, los viajes, las nuevas tecnologías, la actualidad mundial; aprenden y comentan todas estas experiencias que sólo son posibles con el tiempo libre, los recursos y la madurez que aporta la jubilación. No desperdicies esta oportunidad que la vida les pone a ti y a tu compañero.
Si tienes la bendición de tener un matrimonio que ha sobrevivido al paso de los años, valóralo, cuídalo y aliméntalo. Recuerda que a los matrimonios ya no los hacen como antes.
Y tú ¿haces algo por salir de la monotonía con tu pareja”

