Anteriormente te hemos hablado ya de la importancia de los pies en nuestra vida y de algunos padecimientos leves en el adulto mayor. Al ser una parte de nuestro cuerpo que requiere de constante movilidad, es necesario tener gran cuidado en ellos, sobre todo porque no todos los padecimientos pueden curarse de la noche a la mañana, checa aquí algunos un poco más graves que los que hemos visto anteriormente.
La onicocriptosis, mejor conocida como “una enterrada”, es un padecimiento que al no ser tratado a tiempo, puede provocar hemorragias o infecciones en el hueso; en su caso más grave, puede llegar a la amputación o pérdida de hueso. En caso de ser grave, deberás acudir inmediatamente al médico, sobre todo si tienes diabetes o problemas de circulación.
Esguince, es la rotura de los ligamentos que conectan a los huesos entre sí. Aunque es algo raro que se presente un esguince en el pie, de tenerlo, podría tardar en curarse hasta dos meses, lo que provoca dificultad de movimiento y dependencia de alguien que te cuide y auxilie. El tratamiento más común para un esguince, está la inmovilización, ya sea con yeso o férula y en la mayoría de los casos, el reposo.
Uno de los mayores padecimientos podológicos en la tercera edad es el juanete, una gran protuberancia en el dedo pulgar del pie, lo cual causa una deformación, provocando dolor e inflamación. Es posible tratarlo con calzado especial, en casos más graves, se recurre a la intervención quirúrgica.
Los padecimientos del pie pueden también ir relacionados con otras enfermedades, tal es el caso del pie diabético, infección o destrucción del tejido en extremidades inferiores, la cual afecta a pacientes con diabetes mellitus. Este padecimiento cuenta con cinco niveles de gravedad, los cuales van desde una úlcera superficial, hasta gangrena en todo el pie. Dependiendo su gravedad, el tratamiento se lleva a cabo desde retirar presión en la zona afectada, hasta la amputación.
Es importante acudir a un podólogo con frecuencia y ser atendidos al primer signo de lesión o padecimiento, recuerda que tu salud está primero.
¡Has padecido algún mal en los pies”

