La toma de decisiones propias y el aprender a decir que no, son puntos esenciales en la individualidad de cada persona, el sentirte independiente te ayuda a vencer ciertas barreras que se te presentan en la vida. Permitir que una persona decida por nosotros o nos obligue a hacer cosas que en una situación normal no haríamos, puede convertirse en manipulación, no lo permitas.
Hay distintas formas de manipular o ser manipulado, y es fácil darse cuenta en nuestro día a día, de qué lado estamos, pues cualquiera de las dos partes trae consigo un exceso que a la larga repercute en nuestras relaciones sociales y en el nivel de autoestima.
Si de pronto sientes que la gente que te rodea debería ponerte más atención e inventas cualquier pretexto para que estén a tu lado, sin importar si tienen asuntos pendientes, o en ocasiones, sueles acomodar las situaciones a tu favor para que las personas terminen haciendo lo que tu deseabas desde un principio, puede ser que te estés convirtiendo en un individuo manipulador. Vivir de esta manera podrá parecer cómoda, pero debes pensar que tarde o temprano puedes crear una dependencia hacia las demás personas, provocando también corajes al no obtener siempre lo que quieres, problema que puede repercutir en tu salud, recuerda que a esta edad, lo enojos llegan a ser muy peligrosos, además, también puedes alejar a quienes más quieres, pues tarde o temprano, terminan hartándose de seguir órdenes o ceder ante chantajes. Lo mejor será aprender a aceptar que las demás personas tienen su propia opción y no intentar hacer que cambien de opinión hacia nuestro favor o conveniencia.
Si por el contrario, sientes que cada vez dejas de tomar decisiones o haces caso a lo que te digan con tal de no crear un conflicto, podrías entrar en el juego de aquellos que buscan manipularte, aunque se puede volver algo monótono, siempre estás a tiempo de hacer ver que eres una persona libre de elegir.
Es momento de abrir los ojos y decidir por ti mismo. La manipulación en la mayoría de los casos va de la mano del miedo y la sumisión, sobre todo en la tercera edad, pues es común que al vernos vulnerables, haya quienes intenten aprovecharse y obtener lo que quieren de nosotros de una manera fácil. Este comportamiento puede llegar de distintos puntos, con nuestros familiares y amigos o hasta vendedores. Cuando una persona intente manipularte, lo primero que buscará será tu punto débil y lo desarrollará.
Una buena forma de no permitir que te manipulen, es mantenerte siempre alerta de lo que te pide la gente y en lo que cedes, cada detalle puede ayudarte a evitar que se aprovechen de ti, es importante decir que no y hacerle ver a los demás que no cederás a ninguna decisión, a menos que te encuentres 100 por ciento convencido de que quieres hacerlo. Nunca permitas que alguien se aproveche de tus derechos o intente chantajearte, pues en muchos casos, aquellos que te buscaron por algo que necesitaban de ti, pueden terminar yéndose.
Date la oportunidad de ir en contra de lo que no te gusta y permítete tomar las decisiones, sólo cuando te sientes capaz o convencido d hacerlo.
¿Te has sentido manipulado por alguien de alguna manera”

