Algunos de los destinos más formidables que tiene México son sus pintorescos pueblos. Esparcidos a lo largo y ancho del territorio nacional, podemos encontrar miles de pueblitos que albergan hermosas construcciones que datan de la época colonial, amables habitantes que conservan sus tradiciones y un pasado lleno de magia. ¿Conoces alguno de los 83 pueblos mágicos”
Cuando se trata de conocer cómo era la vida en el pasado, no hay mejor opción que descubrir los pueblos del interior de la república, lugares llenos de encanto que, al visitarlos, es como si realizáramos un verdadero viaje en el tiempo.
Muchas de estos pintorescos pueblos han entrado en el programa Pueblos Mágicos, desarrollado por la Secretaría de Turismo junto con autoridades locales, en el que se busca favorecer a aquellos pueblos que por su historia, arquitectura y potencial para recibir al turismo merecen ser reconocidos y revalorados.
Para que un pueblo reciba el reconocimiento de Pueblo Mágico, debe mostrar algunos requisitos como conservar sus atributos simbólicos y una bella arquitectura, ser protagonista de hechos trascendentales y leyendas, y sus habitantes deben mantener sus costumbres y tradiciones.
Estos son sólo algunos de los 83 Pueblos Mágicos que, dependiendo del sitio donde vivas, podrías visitar para llenarte de experiencias:
Tepoztlán, Mor.: un lugar con una vibra incomparable, tan así que la gente lo visita para escalar el cerro del Tepozteco y cargarse de energía, o degustar una de sus típicas y deliciosas nieves.
Taxco, Gro.: su plata y su impresionante arquitectura hacen que sea uno de los centros turísticos más importantes de Guerrero, que recibe al visitante con sus accidentadas calles empedradas.
Pátzcuaro, Mich.: en el corazón de la zona lacustre de Michoacán, no deja de sorprender por sus bellas artesanías, sus calles llenas de tranquilidad y un clima boscoso que a más de uno conquista.
Tequila, Jal.: no sólo es disfrutar de la bebida de los dioses, pues Tequila está repleto de templos y callejuelas en donde es fácil perderse para olvidarse de la rutina.
Valle de Bravo, Méx.: la majestuosidad de lago, su arquitectura y su entorno arbolado lo hacen el favorito de deportistas y amantes de la navegación.
Coatepec, Ver.: no es fácil visitar la ciudad del café y no caer en la tentación de probar esta deliciosa bebida, y de paso, pasear por sus calles entre un clima fío que propicia la existencia de cientos de viveros que lo hacen aún más interesante.
Papantla, Ver.: además de disfrutar de sus aromáticas calles, es posible visitar la zona arqueológica de Tajín y admirar de sus famosos voladores.

