Además de ser una actividad divertida, y desestresante, el baile es uno de los ejercicios más completos, pues fortalece tus músculos y huesos, te otorga resistencia y mejora tu estado de ánimo, dentro de muchos otros beneficios. Pero no hace falta que seas un trompo en la pista de baile para disfrutar de todos los beneficios de esta actividad tan antigua como el propio ser humano.
La danza es una de las expresiones más primitivas, pues el hombre, dese siempre, ha tenido la necesidad de manifestar sus sentimientos a través del ritmo y de su cuerpo. Es incluso algo más antiguo que otras formas de expresión y desde sus inicios se ha utilizado para celebrar acontecimientos importantes y como método de convivencia social.
Pero bailar no sólo es una actividad divertida, alegre, social, festiva y reconfortante, sino que significa también un ejercicio aeróbico y anaeróbico tan completo que es ideal para todas las edades, pero sobre todo, para personas mayores.
Los beneficios del baile son múltiples y una vez que los conozcas, difícilmente te resistirás a practicarlo:
Fortalece tu musculatura: sobre todo la de tus extremidades inferiores, mejora tu flexibilidad y disminuye la pérdida muscular debido al sedentarismo.
Fortalece tus huesos y articulaciones: como cualquier ejercicio; favorece, sobre todo a tus huesos inferiores, como el fémur, la tibia, el peroné y la pelvis, con lo que podrías evitar fracturas y osteoporosis a largo plazo.
Ayuda a mantener tu peso: bailando se queman calorías, tanto como correr, nadar o andar en bicicleta.
Estimula tu circulación y mejora tu resistencia: es un excelente ejercicio aeróbico que pone a punto tu condición cardiovascular.
Mejora tu postura: ya que el baile requiere de una alineación correcta de la columna, lo que se traduce en una postura más adecuada, que significa un mayor porte.
Mejora tu coordinación: sobre todo si cuentas con 65 años o más, que es cuando se suele perder gradualmente este recurso. La práctica recurrente del baile te ayuda a evitar la disminución de tu sistema motor y te vuelve más ágil.
Otorga juventud y jovialidad: pues con todos estos beneficios, una persona mayor que sabe bailar bien, o al menos lo intenta con ahínco suele ser alguien alegre, que suele sortear el estrés y mantener alta su autoestima.
No importa si no sabes bailar bien, la cuestión es que te expreses, te diviertas y de paso y sin sentirlo, hagas algo de ejercicio que tu cuerpo y tu mente te agradecerán.

