Los vínculos afectivos entre abuelos y nietos por lo general son de gran provecho emocional y psicológico para ambos. Los abuelos, al permanecer cerca de sus nietos durante su desarrollo personal, desde etapas muy tempranas de su vida, con el tiempo llegan a ser sabios consejeros, además de establecer estrechas relaciones de amistad.
De la misma manera, los abuelos suelen ser apoyos invaluables en casos de divorcio, crisis familiares o enfermedades que alteran al extremo la vida cotidiana de sus nietos.
Pero además hay que considerar que las relaciones entre abuelos y nietos varían notablemente de acuerdo a las circunstancias de cada núcleo familiar. Algunas personas son abuelos a los cincuenta años y otros no llegan a serlo sino hasta los setenta. He allí un factor que determina en mucho cómo serán las relaciones entre los adultos mayores y sus nietos. Pero si bien, efectivamente, cada familia es distinta, ser abuelo es algo siempre significativo en la existencia de cualquier individuo.
Los abuelos encuentran en la relación con sus nietos una fuente de placer renovador, capaz de motivarlos a nivel psicológico y de autoestima a niveles muy positivos. La relación entre abuelos y nietos suele darse de variados modos, por ejemplo, compartiendo paseos, intercambiando obsequios, preparando postres juntos para que la familia entera los disfrute y sobre todo, intercambiando puntos de vista.
Los abuelos siempre tienen algo interesante que comentar a los chicos, anécdotas que les dejarán valiosas lecciones para que alcancen la felicidad. Los nietos brindan a los abuelos la posibilidad de ver el mundo con ojos nuevos otra vez, como un crisol de cosas asombrosas y desconocidas, capaz de maravillarlos como nunca lo hubieran imaginado.
Los abuelos brindan a sus nietos una amistad pura y buena, fundamentada en valores como el amor, la lealtad, la confianza y el compañerismo. Pueden llegar a ser su mejor compañía. Y es que la diferencia generacional enriquece la comunicación entre ambos. Los criterios morales y de educación se van modificando con el paso de los años y en ocasiones suelen presentarse desacuerdos entre los adolescentes y jóvenes con las personas de edad avanzada, pero tales conflictos pueden ser superados si existe una sana relación, no solo entre abuelos y nietos, sino también entre padres de hijos y en general entre todos los integrantes de la familia.
Los nietos usualmente son motivo de orgullo y satisfacciones para sus abuelos. Y en los días actuales en los que los padres suelen trabajar extensas jornadas, estando casi todo el día lejos del hogar, las relaciones entre abuelos y nietos cobran una mayor relevancia.
Estudios científicos recientes indican que los nietos son vitales para la salud mental y física de sus abuelos: coadyuvan a su desarrollo cultural y su bienestar emocional.
Algunos de los aspectos más positivos de la relaciones entre abuelos y nietos son: la posibilidad de que los abuelos aprendan cosas nuevas con sus nietos, en actividades como el manejo del ordenador o del internet; los nietos favorecen que puedan ejercitar su memoria, a través de las constantes preguntas que suelen hacer los chicos; al ser los nietos fuentes inagotables de cariño y ternura y, finalmente, porque los nietos son expertos en detener el tiempo y así ganarle vida a la vida, a través de momentos compartidos que se quedan siempre en la memoria y el alma, como el más precioso tesoro.

