La Tercera Tercera Edad se ha convertido en la etapa más larga de la vida gracias a los adelantos científicos y técnicos, liderada por las mujeres. Tendencia que sigue en aumento dejando atrás la “pasividad” para instalar una nueva forma de vida, un nuevo paradigma, el envejecimiento activo o saludable.
Esta perspectiva genera un sentimiento esperanzador, por lo que las mujeres de hoy en día no están dispuestas a renunciar sino todo lo contrario, se encuentran en un proceso de transición y aprendizaje cuya última meta es el de desarrollar un nuevo estilo de vida por medio de la educación para la salud (entiéndase por salud no sólo el bienestar físico, sino mental y social) reclamando el derecho a la inclusión en una sociedad para todas las edades y con igualdad de oportunidades. Ese es nuestro desafío.
El lograr envejecer viviento en plenitud, con oportunidades y con optimismos. El significado de desarrollar para las mujeres de la tercera edad se refiere a aumentar las capacidad, crear nuevos proyectos y adquirir nuevas habilidades bajo una libertad e independencia. Si bien la creatividad no se enseña, pero se aprende rompiendo la rutina diaria con imaginación.

Aquí lo importante es la contribución al bienestar humano y a la calidad de vida. Cumplir con nuestras necesidades básicas y obtener satisfacción al combinar nuestros objetivos dentro de nuestra escala de valores por lo que no se debe permitir más que las mujeres sean relegadas en esta importante elección.
La Mujer de la Tercera Edad acepta su rol de madre, esposa, abuela y también de hija. Y a pesar de tener una edad avanzada, la mayoría sigue realizando tareas domésticas y cuidando a los nietos por lo que tienen menos tiempo libre que los hombres, debiendo soportar cargas físicas y emocionales. De todos modos esto no afecta contra su deseo de superación personal.
La Mujer de La Tercera Edad debe de poseer confianza en sí misma y atreverse a incursionar en nuevas actividades. Afortunadamente, las universidades para adultos mayores crecen año con año en su número de alumnas cuyas clases abarcan los temas más diversos.
Se puede seguir aprendiendo toda la vida y desaprendiendo los prejuicios. Sin duda las mujeres de la Tercera Edad son una poderosa fuerza en el mundo que no merecen sino respeto, apoyo y admiración.

