El sueño es una actividad básica en los seres humanos al grado que le dedicamos al menos un tercio de nuestras vidas. Dormir las horas que nuestro cuerpo requiere y hacerlo con calidad, ayuda a ayuda a reponernos y a evitar algunas enfermedades como hipertensión, diabetes y ansiedad.
Dormir es una necesidad fisiológica que permite a tus sistemas reponerse para mantener un adecuado funcionamiento durante el día. Durante las horas del sueño, tu organismo entra en un estado de reposo general, tu estado fisiológico se instala en un nivel bajo y tu respiración y presión sanguíneas disminuyen, y tus órganos y células se reponen. Así mismo, el sueño ayuda a mantener adecuadamente tu memoria a largo plazo, y a reforzar los conocimientos que adquirimos durante el día.
Por el contrario, la falta de sueño puede traer consecuencias para tu salud. Los especialistas del sueño han detectado que las personas que no duermen como mínimo ocho horas pueden sufrir con más frecuencia de obesidad, depresión, mal humor, problemas cardiacos, ansiedad, estrés, depresión e incluso ser más propensos a contraer diabetes.
Para evitar estos padecimientos, lo mejor es dormir estrictamente las horas que tu cuerpo requiere. El tiempo ideal de sueño en los adultos es de siete a nueve horas, los siete días de la semana. A los adultos mayores se les recomienda dormir de seis a siete horas, pues con la edad se van requiriendo menos horas de sueño. Aunque es importante conocer que la necesidad de horas de sueño varía de persona a persona, pues existen adultos que sólo requieren de unas cinco o seis para reponerse y otras que no lo logran hasta que duermen nueve o diez. Lo importante es detectar cuándo se está durmiendo poco, para evitar consecuencias negativas.
Si en algún momento tienes problemas para conciliar el sueño y esto ocurre de manera recurrente, no dudes en acudir a un médico, quien te sabrá orientar al respecto; aunque también hay algunos consejos básicos que te pueden funcionar, como evitar por las tarde noches las bebidas con cafeína y alcohol, tratar de dormir y despertar siempre a la misma hora; usar ropa cómoda, no pasar ni frío ni calor a la hora de dormir, esperar dos horas para acostarse luego de haber cenado, y que la cena sea algo ligero.
Recuerda que no hay motivo que valga para sacrificar tus adecuadas horas de sueño, pues, como los médicos dicen, las horas que duermas a los 60 las vas a disfrutar a los 70.

