El temor más grande que ha tenido el ser humano a lo largo de la vida es a la muerte, pues se dice que se tiene más miedo a lo que no se conoce o no se pronostica. Lo cierto es que mientras pasamos los días con la incertidumbre de no saber cuándo nos llegará ese momento, nos olvidamos de lo más importante, vivir.
A veces, quienes menos esperamos, son los mismos que nos dan las grandes lecciones de la vida y no comprendemos que disfrutando o no, ésta algún día se va a acabar. Para aprovechar el estar con vida, no debemos esperar hasta el último momento, sino que debemos emplear cada segundo en ser felices y sólo captar cosas positivas.
Denis Wright de 66 años ha sido diagnosticado con una especie de tumor cerebral, al no tener cura, los médicos calcularon que le quedaría poco tiempo de vida, pero eso no fue motivo para que él decayera y se dejara vencer por la enfermedad, y por el contrario, lo tomo como una gran oportunidad para aprovechar el tiempo que le quedaba de vida y disfrutar cada momento. El valor y las ganas de salir adelante, aceptando su condición, lo han ayudado a enfrentar el hecho con dignidad y vitalidad. Con la intención de ayudar a quienes se encuentran en su misma situación y no han logrado librar la depresión o decidirse a luchar por ser felices, ha creado un listado de consejos para mejorar la calidad de vida de un moribundo:
- No pierda su vida en un trabajo que odia. La vida es demasiado corta como para vivir sólo por la noche y los fines de semana.
- Si en su vida pasa algo malo, que usted no puede evitar, trate de adaptarse. Darse cabezazos contra la pared es inútil.
- Si usted piensa que puede cambiar algo, trate de hacerlo, haga todo lo posible para lograrlo. Trate de entender la esencia del problema y entonces se dará cuenta de que se puede resolver.
- No existen “buenas” y “malas” decisiones. Si ha hecho algo que cree que está mal, aprenda una lección de esto, la próxima vez lo corregirá. Usted no puede saber las vueltas que finalmente van a dar las cosas, por lo que sentarse a llorar es una pérdida del tiempo.
- No se arrepientan del pasado, ya no podrá cambiarlo. Viva del presente. Pero no el de un solo momento, es demasiado corto. “Ahora” es un corto plazo de tiempo que incluye un poco del pasado, un poco del futuro y el presente mismo.
- Pida perdón a las personas a quien usted siente que podría haber hecho daño. Usted no es perfecto, ni siquiera intente aparentarlo, sólo admita la responsabilidad del sufrimiento que ha causado a otra persona.
- Esté abierto a diferentes ideas. No descarte otras posibilidades.
- Trate de no perder nunca el sentido del humor, aunque no siempre sea posible.
- Carpe Diem. En otras palabras, ¡aproveche el momento!
- No tenga miedo a la muerte. Si usted no tiene miedo a la muerte, no tendrá miedo a nada que le depare la vida.
Gracias a su actitud y entusiasmo, Wright ha logrado superar más allá los límites de tiempo de vida que le han impuesto los médicos y siente el deseo de contagiar a los demás de su pasión por la vida a través de sus “Consejos de un moribundo”.
¿Será que la gente le tenga más miedo a vivir que a morir”

