En todos los lugares existen personas que, consciente o inconscientemente, le hacen la vida difícil a quienes los rodean, gente negativa que puede llegar a dañar tu salud mental. Si alguien así te afecta, date cuenta que, por tu bien, es mejor mantenerlo alejado de ti.
Seguramente conoces o has conocido a alguien con la que, luego de platicar o convivir un tiempo con ella, terminas con un mal sabor de boca y con un panorama oscuro. Este tipo de personas son a las que recientemente se ha denominado “personas tóxicas”.
Este tipo de individuos, puede que en un inicio logren caer bien, sean agradables y simpáticos. Es difícil dudar, en primera instancia, que sean personas que terminarán por traer su resentimiento a tu vida. Pero conforme pasa el tiempo, es fácil comprobar que es incómodo tratar con ellas, al grado de que, al final del día, nos roban energía y nos desmoralizan.
Hay varias clases de personas que se pueden clasificar como personas nocivas: son oportunistas, narcisistas, controladores, mediocres, envidiosos y neuróticos. Cualquier tipo de persona que busca descargar sus frustraciones en quien se deje.
Muchas veces no es fácil darnos cuenta de que sus acciones pueden resultar prejudiciales para nosotros. Creemos simplemente que tienen una personalidad con la que es difícil convivir. Sin embargo, es importante que, si recibimos algún tipo de actitudes negativas o destructivas de su parte, pongamos un alto desde un principio, de lo contrario, ellos podrían seguir envenenándonos y en este caso, la culpa no sería sólo de ellos, sino de nosotros también por permitirlo.
Una situación que realmente puede resultar desgastante y deprimente es la de estar obligados a convivir, por la cercanía amistosa o familiar, con una persona dañina. Peor aún, si vive en nuestra propia casa. Cuando algún familiar o amigo cercano proyecta en nosotros odio, celos, soberbia, envidia o chantaje, no hay otra opción que la de poner las cartas sobre la mesa, y si es necesario, no dudar en acudir a una terapia familiar o de pareja.
Si tu compañero de vida, algún familiar o un amigo duda siempre de tus capacidades, te descalifica cuando le cuentas tus planes a futuro y hacen del pesimismo una religión, debes optar por el camino más sano, que es, no engancharte con sus comentarios y siempre hacerles ver que no te parecen adecuadas para ti sus críticas destructivas.
En resumen, por tu salud mental, evita las personas tóxicas.
Ahora, cuéntanos: ¿conoces a alguien con estas características”

