Los adultos mayores y los pequeños tienen mucho que ofrecerse los unos a los otros. Se sabe que la interacción con adultos en plenitud optimiza las habilidades comunicacionales de los pequeños, aumenta su nivel de autoestima y su capacidad para resolver dificultades.
Por otra parte, el trato con los niños mejora los niveles de socialización de las personas mayores, les ofrece apoyo emocional y beneficios para su salud. Con frecuencia las actividades de tipo intergeneracional, las cuales se presentan con más frecuencia en fechas como el Día del Niño, pueden llevarse a cabo en el hogar.
En este caso los juegos de mesa, manualidades y actividades relacionadas con el arte, son muy aprovechables. Son pasatiempos sencillos, divertidos y fomentadores de tiempo de calidad compartido entre niños y ancianos. En ocasiones especiales como el Día del Niño, los pequeños y sus abuelos, abuelas, tíos o cualquier pariente de avanzada edad, pueden cocinar, bordar, cocer o elaborar un libro de recuerdos.
No menos entretenidos son los deportes de mesa y rompecabezas, ya que, además de favorecer la sana interacción entre generaciones, favorece el desarrollo físico y la estabilidad emocional de los adultos mayores.
Pero el Día del Niño también puede celebrarse saliendo a pasear con los abuelos. Las actividades al aire libre también resultan muy saludables y divertidas, para niños y ancianos.
En este sentido, son aconsejables las actividades deportivas de bajo impacto como el bádminton o la caminata. También otras actividades que se realizan a la intemperie como el vuelo de papalotes, la jardinería, la recolección de insectos, o el avistamiento de aves son de lo más recomendables para la interacción entre niños y adultos en plenitud.
Antes de seleccionar una dinámica intergeneracional, hay que elegir un área de interés común entre niños y ancianos. Se puede conseguir más allá de la diferencia de edades. Son muchas las actividades que ambos pueden compartir, por su potencial para enriquecer e inspirar a las personas sin que importe si su edad es de 7 o 70 años.
Las dinámicas intergeneracionales, como las que generalmente se disfrutan el Día del Niño, son las que estimulan un elevado nivel de compañía activa y sano esparcimiento para todos quienes participan en ellas.
Si se tiene la posibilidad de pasear más lejos de las cercanías, niños y adultos mayores pueden gozar acudiendo a un parque o una zona de juegos para disfrutar en los columpios o divertirse con bombas de jabón.
También son adecuados los parques silvestres, muchos de los cuales incluyen seguros senderos para recorrer a pie. Niños y adultos mayores pueden dar gratos paseos en estos sitios tan hermosos, los cuales además fomentan la protección de la naturaleza y la ecología.
No hay que dejar de lado la opción de visitar parques zoológicos, acuarios y museos de distintas temáticas. Se trata de divertidos lugares de gran potencial para el disfrute compartido entre diferentes generaciones y muy recomendables para visitar en el marco del Día del Niño. Lo importante es que niños y ancianos compartan auténtico tiempo de calidad.

