Si bien es cierto que muchos de nosotros hemos realizado nuestra labor de padres con honorabilidad y honor, también lo es que los tiempos están cambiando y que los hijos de nuestros hijos, es decir nuestros nietos, tienen otras circunstancias de vida así como perspectivas.
Al parecer muchos jóvenes se están enfrentando con un bajo índice laboral así como con sueldos muy mal pagados. Y eso no es todo. Los niños del presente tienen una sobreexposición a la violencia ya sea a través de videojuegos, el Internet o la misma televisión. Ante tal preocupante decisión no nos queda más que cuestionarnos: ¿Qué podemos hacer para ayudarles” ¿No es trabajo de nuestros hijos darles guía”

Efectivamente le corresponde a nuestros hijos servir de su ejemplo moral, pero ante la crisis económica muchos de ellos tienen que trabajar para que a nuestros nietos no les falte nada por lo que descuidan de su educación. Es así como corresponde a nosotros ser una guía así como fuente de supervisión.
La clave está en saber inculcar a los niños los valores familiares. Hacerles entender que el respeto, la comunicación y la honorabilidad son puntos claves para su buen desarrollo. Tampoco se trata de consentirlos: si somos demasiado blandos con ellos estaremos criando a personas débiles en el futuro.
Se trata de hacerles ver que con su trabajo duro y compañerismo, tendrán mejores oportunidades en la posteridad y mantendrán con vida los valores y la unión de la familia.

