Los celos son la clara manifestación de preocupación por la amenaza de perder algo que se tiene o se cree es de nuestra pertenencia, en este caso, se da hacia las personas que nos rodean. Dentro de una relación de amistad, de pareja o familiar, los celos pueden llegar a ser protagonistas de muchos de nuestros actos más vergonzosos y los grandes culpables de algunas rupturas.
Al llegar a la tercera edad, es normal sentir cierta inseguridad con respecto a quienes nos rodean y aunque los celos son un sentimiento normal entre los seres racionales, estos pueden llegar a ser exagerados, sin fundamento y hasta enfermizos. Aprende a controlar los celos y no permitas que un mal entendido arruine tu relación o un gran momento.
Las personas no son objetos. Lo que debemos entender primero, es que no podemos ser dueños de nadie, y aunque existen normas morales y legales que sustentan la fidelidad y lealtad de una persona, no podemos sentir que una persona es de nuestra propiedad. Un punto importante es aprender también a valorar qué tan cercana a nosotros es la persona, pues a veces podemos celar a alguien que ni siquiera es tan allegado a nosotros.
Los celos en exceso no son amor. Se creería que mientras más se cela a una persona, más se le ama, o más se le demuestra lo que se sienta. ¡Cuidado!, este es un grave error, los celos excesivos sólo denotan una obsesión hacia una persona e incluso suelen alejarla. Los celos pueden llegar a ser reversibles si te das cuenta a tiempo.
Los celos siempre tienen una razón. Al decir esto, no nos referimos a que cuentan siempre con un fundamento real, sino que siempre habrá un punto de partida para que este sentimiento se desarrolle, por ejemplo, alguna mala experiencia en relaciones anteriores o que simplemente tengas miedo de perder a la persona en cuestión. Es importante analiza r de dónde vienen tus celos y si tienes una muy buena razón para sentirlos.
Controla el estímulo de los celos. Una vez que has podido reconocer el origen de tus celos, es importante que aprendas a controlar el impulso que te provoca cambiar de sentimiento, humos o pensamiento de un momento a otro, no debemos dar importancia a lo que no la tiene, y antes de explotar, cerciórate primero de tener la razón, recuerda que la intuición y el dar por hecho, pueden lograr que nos equivoquemos y no pensemos con claridad.
Los celos no te llevarán a ningún lado. Lamentablemente, en ocasiones, los celos pueden llegar a ser justificados por algún acto que te llega a afectar personalmente, sobre todo si se trata de tu pareja. Es importante que recuerdes que nadie tiene derecho a hacerte daño, si tus celos son por algo cierto, será mejor que aprendas a valorar tu bienestar y si tiene caso permanecer a lado de esa persona. Sólo no olvides que una vez que se perdona, se hace completa y sinceramente.
Busca ayuda. Si a pesar de estar consciente del origen, la realidad y la solución a tus celos, no logras controlar tus sentimientos y crees que tu relación puede peligrar, busca ayuda profesional, siempre hay una solución si se atiende a tiempo y si se desea hacerlo.
¿Cuál crees que sea la mejor manera de combatir los celos”

