Si tú eres el encargado de surtir la despensa de tu casa, aquí te hacemos unas sencillas recomendaciones para que no gastes de más cuando vayas de compras al supermercado.
Es común que al hacer las compras en la tienda de autoservicio, terminemos comprando cosas que no teníamos planeado llevar. Aunque todos los espacios de los supermercados están diseñados precisamente para seducirte a que eches a tu carrito más y más productos, hay algunos consejos que puedes seguir para resistirte a las tentaciones y gastar menos.
Haz una lista de lo que realmente necesitas, y trata de adquirir sólo lo de esa lista. Esta es una regla de oro para evitar gastos innecesarios.
Nunca vayas con hambre, pues todo te parecerá apetitoso y terminarás llevando alimentos que no hubieras llevado en otras circunstancias.
Analiza las promociones, antes de elegir un producto que te ofrezca una promoción de 2×1 o más producto por el mismo precio, razona si realmente lo compras por necesidad o sólo para aprovechar el descuento.
Elige productos de marca libre: la mayoría de estos no son de mala calidad, y a veces son hechos en las mismas fábricas donde hacen los artículos de marcas reconocidas, que suelen ser más caros.
Lee las etiquetas: los nutriólogos recomiendan que, de entre todas las marcas de un mismo producto, elijas las que menos ingredientes tengan escritos en la etiqueta, pues son más saludables.
Compra alimentos para preparar, en lugar de los que ya han sido rebanados, preparados y empacados por el mismo supermercado, pues suelen ser más costosos.
No compres sólo la presentación, aunque te parezca muy atractiva, ya que no siempre el empaque más vistoso contiene un producto de mayor calidad.
Compara precios en los anaqueles, los productos que el súper desea que compres son colocados generalmente a la altura de tu vista y muchas veces no son los mejores ni los más baratos. Compara precios con otros artículos que se encuentren más arriba o abajo en el mismo anaquel.
Haz una rotación de perecederos: cuando llegues a tu refrigerador o despensa, ordena hasta delante los productos que ya tenías antes y atrás los que acabas de adquirir, así evitarás que los viejos se echen a perder por no tenerlos a la vista.

