El chocolate es un legado de México para el mundo. El manjar prehispánico que hasta nuestros días es muy valorado y degustado en todo el mundo, además de ser delicioso, tiene efectos positivos en nuestro organismo y nuestro estado de ánimo.
Para los aztecas, el chocolate era el alimento de los dioses por sus múltiples virtudes, se les daba a los guerreros antes de las batallas para revitalizarlos y también se le conocía como la bebida de los amores, pues desde entonces fueron descubiertas sus propiedades afrodisíacas.
¿Sabes qué es lo que te ocurre cada vez que te comes un trozo de chocolate”
Una barra de chocolate te llena de vitalidad física casi inmediatamente después de consumirla, por estar compuesta de carbohidratos y azúcar; también actúa directamente en tu estado de ánimo, pues contiene compuestos que nos hacen sentir placer, como la cafeína y la serotonina, entre otros estimulantes del sistema nervioso.
Algunos estudios afirman que comer un buen trozo de chocolate proporciona igual o más placer que un beso apasionado: el cerebro libera sustancias placenteras que nos ponen contentos, las mismas sustancias que libera durante las primeras etapas del enamoramiento. Tanta es la influencia de estos compuestos que se dice que actúan en la misma zona del cerebro en la que actúan los compuestos de la marihuana, aunque haría falta comer 25 kilos de chocolate para obtener el mismo efecto que el de la hierba.
Consumir el chocolate en sus múltiples formas, además de proporcionarte energía, es una buena fuente de antioxidantes, los cuáles protegen a tu células y ayudan a prevenir enfermedades cardíacas y el cáncer.
A pesar de todas estas virtudes que nos ofrece este magnífico alimento, debemos de tener cuidado de no consumirlo en cantidades exageradas, pues los chocolates en barra están endulzados con mucho azúcar, aunque ya existe en el mercado chocolate para diabéticos, igualmente, por contener muchas calorías, podría propiciar la obesidad. Lo mejor es, disfrutarlo con moderación.
Después de leer todo esto, ¿por qué no vas y te comes un pedacito de delicioso chocolate”

