El ser humano está destinado a los cambios constantes a lo largo de su vida, ya sea por adaptación o por gusto. La realidad, es que con forme vamos creciendo, adoptamos ciertos hábitos o costumbres, muchos de ellos se reflejan a partir de nuestras relaciones sociales.
Las amistades o grupos sociales se caracterizan en su mayoría de las veces por compartir intereses en común, pues es normal que entre amigos, gusten del mismo género musical o la misma comida. En este caso, los gustos son los que unen a las personas, pero también están aquellas actividades o habilidades que se desarrollan a partir de la convivencia con otros individuos.
El hecho de que una persona comparta sus gustos no significa que deje de ser original o se convierta en la copia de alguien más, al contrario, existen hábitos que al contagiarse pueden llegar a mejorar el estilo de vida de una persona, así como el correr o el estudio.
Dentro de tus círculos sociales encontrarás actividades que aunque al principio no llamaban tu atención, hoy después de acostumbrarte a ser testigo de ellas, probablemente te sentirás animado a practicarlas, aceptando así una sana influencia. Para evitar ser contagiado de malas costumbres, debes aprender a decir “no” y asegurarte de hacer las cosas, porque quieres y no por sentirte comprometido.
Lamentablemente en las relaciones sociales y amorosas, no todos los hábitos que se contagian, llegan a ser buenos, también existen aquellos que cambian a las personas y las guían por el camino equivocado, o simplemente transforman su estilo de vida por uno más maleado o mal influenciado.
La influencia de los malos hábitos no sólo se da entre amigos o grupos sociales, sino hasta en las parejas más estables. Estudios realizados en la Universidad de Cincinnati, han dado a conocer que las parejas equilibradas, suelen serlo también por compartir manías que al final, no detonan cosas buenas o constructivas, tales como fumar, tener una vida sedentaria y la mala alimentación.
Aunque llegue a ser más fácil contagiarnos de las malas costumbres de los demás, debemos intentar sólo tomar lo bueno e influenciar para que otros tomen sólo lo mejor de no de otros.
¿Has adoptado algún hábito de los demás”

