A pesar de que durante el proceso de digestión, nuestro cuerpo tiene la capacidad de transformar los alimentos para absorber todos los nutrientes, hay cierto tipo de alimentos que al mezclarse entre ellos pueden perder sus propiedades, por lo que es recomendable evitar ingerirlos en el mismo platillo.
Nata con azúcar: las calorías que tienen las natas, por ser un sobrante muy grasoso de la leche, combinados con las calorías del azúcar, hacen de esta mezcla una bomba adictiva, pues actúa directamente en el centro de recompensas de tu organismo y al saciarte poco, buscas comer más y más de esta combinación sabrosa pero dañina para tu organismo.
Lentejas con lácteos: no es una mezcla peligrosa, más bien, si se consumen altas cantidades de calcio, contenido en todos los lácteos, se pierde la capacidad de absorber el hierro. Por eso, los nutriólogos recomiendan evitar comer alimentos ricos en hierro como las lentejas junto a alimentos ricos en calcio, como la leche.
Espinacas con lácteos: de igual manera, al mezclar estos dos alimentos te privarías de absorber todo el calcio de los lácteos, pues las espinacas contienen grandes cantidades de oxalatos, sustancia que evita que tu cuerpo procese correctamente el calcio contenido en los productos de la leche.

