Al ir de compras al supermercado quizá te habrás dado cuenta de que una gran cantidad de productos alimenticios advierten en sus etiquetas que son “orgánicos”. Aunque la creencia generalizada es que estos productos son mucho más saludables por ser producidos sin la ayuda de pesticidas, siempre surgen dudas. ¿Realmente son más nutritivos y saludables”, ¿vale la pena pagar unos pesos más por un producto que se supone no será perjudicial a largo plazo”
Primero que nada, hay que definir qué es un alimento orgánico. Se trata de productos que son fabricados casi sin ningún tipo de plaguicidas ni cualquier sustancia química. Sólo suele usarse fertilizantes orgánicos como el abono. Así mismo, después de su cosecha, en el caso de los vegetales, o de su fabricación, en el caso de alimentos procesados, tampoco pueden usarse consercadores.
En el caso de la carne, y los productos de origen animal, el ganado debe vivir en un entorno natural, al aire libre y con acceso a los rayos del sol. Estos animales no son inyectados con ningún tipo de hormona para favorecer su crecimiento ni antibióticos.
En muchos países, denominar a un producto de esta manera implica estrictos controles de calidad. En México, por ejemplo, antes de comercializarse como tales, deben obtener una certificación por parte de la Sagarpa.
No obstante todos los supuestos beneficios de los productos orgánicos, quizá alguna vez te hayas preguntado ¿son realmente más saludables que los no orgánicos” Los científicos no tienen evidencia para afirmar que todos los alimentos vegetales orgánicos tengan más elementos nutritivos que los no orgánicos.
En el caso de los no orgánicos, al no contener ningún tipo de aditivo ni conservador, pudieran ser una opción más saludable, aunque no hay datos a ciencia cierta de que muchos de estos aditivos sean perjudiciales ni de qué forma podrían afectar la salud humana. Otro elemento a tomar en cuenta es el sabor. Debido a que no están añadidos saborizantes a los orgánicos procesados, algunos de ellos podrían ofrecer sabores menos intensos, pero por otro lado, los vegetales orgánicos, más frescos y naturales, pueden tener un mejor sabor.
En resumen, podemos afirmar que una de las ventajas de los alimentos orgánicos es, sin duda, que al consumirlos no estaremos expuestos a plaguicidas ni fertilizantes, sin embargo, el sólo hecho de ser orgánicos no garantiza que sus nutrientes serán mejores y que no habremos de tener problemas en nuestra salud con algún otro tipo de exposición a materiales tóxicos de otra fuente.
Así que la decisión de comprar alimentos orgánicos por un precio un poco más elevado es tuya. Si tu decisión es positiva, intenta también llevar una vida saludable en todos los aspectos, además del alimenticio. Esto te dará una mejor calidad de vida.

