En la vida no hay mejor terapia físico-mental que la risa, pues cuando reímos, no sólo mejoramos el estado de ánimo o disminuimos el estrés, sino que además producimos sustancias benéficas para nuestro cuerpo, lo que provoca un bienestar general. Incluso, existe una terapia dedicada únicamente a algo tan simple y sencillo como reír. La Risoterapia es la técnica especializada en sanar cuerpo y alma a carcajadas.
Desde la antigüedad, filósofos, escritores y espiritistas han sido partícipes de los saneamientos de la risa, inclusive en costumbres orientales, se dice que la más profunda, la que sale desde el fondo, es “la risa de Buda”. La risa es uno de los mejores métodos para vencer nuestras barreras de personalidad, tales como el ego o la soberbia, pues aprendes a reírte de ti mismo y a superar tus defectos y aceptarlos con humor.
Entre los beneficios que te ofrece la Risoterapia están la eliminación de estrés, tensión, ansiedad, depresión, colesterol, dolores, insomnio, problemas cardiovasculares y respiratorios; también adelgaza y rejuvenece. Cuando ríes, tus sentidos se encienden y te vuelves más perceptible a las emociones, pues te sientes vital, alegre, con esperanza y proyectas una capacidad de amor inevitable; ya lo dijo Gabriel García Márquez:
“Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa.”
Aunque la risa en todas sus expresiones provoca bienestar a tu cuerpo, hay algunas risas mejores que otras: investigadores británicos, descubrieron que el ser humano tiene tres tipos de risa, la cosquillosa, la burlona y la alegre, esta última es la mejor, pues llega a ti de forma natural, lo que la hace sincera y además de ser la más contagiosa, es la que provoca esa sensación de plenitud y paz.
¿Estás listo para sonreír el día de hoy”

