Con los años el cuerpo va perdiendo nutrientes necesarios para el buen funcionamiento de cada uno de nuestros órganos, por lo que es importante tomar en cuenta que la ingesta de algunos alimentos suele ser de mayor necesidad a los 60 años que cuando éramos jóvenes. Uno de estos nutrientes es la proteína, esencial para la regeneración de nuestros tejidos.
Las proteínas son aquellos nutrientes encargados de fortalecer el crecimiento de tejidos, formando nuevas estructuras. Estos contienen carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. Entre los componentes de las proteínas, se encuentran algunos esenciales para el cuerpo, los cuales este mismo no es capaz de producir, por lo que deben obtenerse a partir de los alimentos.
En la tercera edad, algunos tejidos como los de los huesos, se encuentran desgastados y pierden poco a poco la configuración de su esquema, provocando gran riesgo en su funcionamiento y fortaleza.
Hasta el momento se ha tenido una idea errónea sobre el consumo de proteínas, pues se ha dicho que su consumo puede crear riesgos en toda persona que las consume, por lo que se ha puesto en duda la interrogante de cuál es la cantidad correcta en que debe ingerirse este nutriente, incluso en algunas dietas se ha omitido por completo el consumos de productos animales como carne, leche y huevo.
En días anteriores, la revista Cell Metabolismy, publicó que aunque las personas de mediana edad no deben de consumir proteínas en grandes cantidades, pues puede llegar a detonar en cáncer; hacerlo en la tercera edad podría representar un avance favorable en la salud de quien las consume.
El estudio reveló que las personas mayores de 65 años que en su dieta integran cantidades significativas de productos de origen animal y sus derivados, llegan a ser 60 por ciento menos propensos a padecer cáncer, en comparación de quienes casi no los consumen.
La razón de lo anterior, no deriva al 100 por ciento de la cantidad de proteína que consumamos, sino de la cantidad que falte a nuestro organismo, algo parecido a lo que sucede con la insulina o el calcio, que en ocasiones hay que administrarlo en cantidades mayores a las normales, para así regular los niveles corporales.
Es importante estar seguro de tus necesidades corporales, pues el peso y las enfermedades son factores clave para determinar la cantidad de proteína que necesitas, pues podemos llegar a pensar que este nutriente es dañino para nuestro cuerpo, sin pensar que al evitarlo o eliminarlo de nuestra dieta, podríamos provocar una desnutrición.
El estudio refleja que una persona de mediana edad, deberá consumir aproximadamente 0,8 gramos de proteína al día, por cada kilo de peso corporal; mientras que un adulto mayor de 65 años, quizás deba llegar a consumir hasta 1 gramos de proteína pos cada kilo de peso.
Estos valores deberá asignártelos un médico o nutriólogo, pues sólo él podrá decirte lo que realmente necesitas.
No te dejes llevar por lo que te digan y mejor infórmate, suma años a tu vida y siéntete cada día mejor.
¿En qué alimentos crees que puedas encontrar más proteínas”

