Ahora que iniciaron oficialmente las vacaciones, seguro estás pensando en salir a relajarte y quizás tomar un buen baño de sol. Pero ten cuidado, pues a pesar de que el sol es gran influyente en un buen estado de ánimo, en exceso también puede llegar a ser dañino para tu salud.
A través de los años se ha demostrado que la naturaleza actúa en pro de la vida, pues los recursos más importantes para vivir los obtenemos de ella, lamentablemente conforme pasa el tiempo, debido a la contaminación y a la explotación natural, ésta se ve afectada, produciendo en algunos casos, más daño que bienestar.
Uno de los mayores regalos que nos da la naturaleza, es el sol, pues está comprobado que su calidez es un antidepresivo natural. La energía solar es tan potente que aún estando a 149 millones 600 mil kilómetros de distancia de la tierra, sus rayos pueden recorrer esta distancia en tal sólo ocho minutos y 19 segundos, ahora imagina lo que puede ser capaz de hacer a tu cuerpo si llega a dañarte.
La mayoría de las personas tienen la falsa creencia de que el sol sólo hace daño cuando se entra en contacto directo con sus rayos, lo cierto es que el sol puede penetrar mucho más allá de ciertas barreras. En el planeta tierra es alcanzado por tres tipos de radiación por parte del sol: los rayos visibles que producen luz, la mayoría de esta es expulsada al espacio exterior; los rayos infrarrojos son los encargados de producir el calor, algo que muchos friolentos agradecen; la radiación más peligrosa es la de los rayos ultravioleta, pues es la que quema. Lamentablemente la capa de ozono que nos protege de los UV cada vez se degrada más, dejándonos vulnerables a su daño.
Exponerte a los rayos dañinos del sol, puede traer fuertes consecuencias, tres de las más comunes son:
Quemaduras solares: es importante que protejas a tu piel del sol, utiliza bloqueadores con alto factor de exposición (SPF). El número de protección que venga en el envase de tu protector solar, corresponde a la duración en minutos en que estarás protegido, toma en cuenta que mientras más blanca es la piel, menos melanina contiene, sustancia que ayuda a protegerte de las quemaduras, por lo que, si tu piel es muy clara, aunque el SPF de tu bloqueador sea alto, deberás exponerte poco tiempo a los rayos solares.
Deshidratación: El sol, además de quemar, también provoca la pérdida de líquidos y sales minerales. Procura mantenerte hidratado cuando te expongas al sol y durante ese lapso, no consumas bebidas altas en azúcar y mantente bajo sombra el mayor tiempo que te sea posible.
Golpe de calor: aunque poco se escucha de él, es lo suficientemente peligroso como para tomarlo en cuenta, incluso llega a ser mortal. El golpe de calor ocurre cuando el cuerpo es incapaz de regular la temperatura del cuerpo, propiciando que ésta aumente a más de 40° centígrados, máxima temperatura interna que el cuerpo puede soportar. Para evitarlo, aumenta tu consumo de líquidos y evita exponerte al sol de manera continua entre las 10:00 hrs y las 17:00 hrs. Éste cuadro en su mayoría afecta a adultos mayores.
Ahora que conoces los inconvenientes de exponerse al sol, debes estar prevenido, siempre puedes disfrutar de unas increíbles vacaciones sin tener que arriesgarte. Cuida de tu salud y recuerda que debes mantenerte hidratado en todo momento, pues a tu cuerpo ya no le será tan fácil afrontar ahora este tipo de problemas.
¿Eres cuidadoso a la hora de tomar el sol”

