Las personas en edad plena que están en contacto con su espiritualidad, son más capaces de aceptar de forma saludable los cambios que trae consigo la vejez. No se trata sólo de prácticas religiosas, sino también de conocerte a ti mismo y detectar lo que te hace sentir pleno y en paz. Contactar con tu espiritualidad es perseguir la plenitud, va más allá de creencias, religiones, y filosofías; se trata de encontrar el equilibrio entre tu mente, cuerpo y espíritu, que están fuertemente unidos y si uno de los tres falla, terminará por afectar a los demás.
Aquellas personas de la tercera edad que aprenden a estar en contacto con su espiritualidad, son más aptos para aceptar los cambios que trae la vejez y perciben lo que ocurre en su entorno como oportunidades y no como obstáculos. Así lo afirman algunos estudios que aseguran que estar abiertos a la espiritualidad mejora el sentido de bienestar de los adultos mayores.
Cuando alguien menciona la palabra “espiritualidad”, inmediatamente nos remitimos a las prácticas religiosas, pues la adoración divina es una manera de encontrar bienestar, esperanza y alivio en el alma. No obstante, la espiritualidad también la puedes encontrar conociéndote a ti mismo y reconociendo tu vínculo con lo externo. Buscar una conexión con todo lo que te rodea, también te ayuda a contactar con ella, pues debes ser consciente de que formas parte de un todo que te influye y afecta a tu salud.
Elementos como el pensar positivamente, la meditación, la contemplación y el rezo ayudan a sentir un bienestar físico y mental, así como a enfrentar a los años con madurez y a prevenir algunos problemas de salud que inevitablemente llegan con el paso del tiempo.
Identifica aquellos pensamientos que te hacen sentir bien, practica cualquier cosa que te produzca serenidad y paz interior, la buena actitud y los pensamientos positivos son maneras de tranquilizar el espíritu y la mente. Ten presente que lo que afecta a tu vida no son las situaciones estresantes por sí mismas, sino la manera que tú reacciones ante ellas.

