El alcoholismo es una enfermedad que puede aparecer en cualquier etapa de la vida. Quienes han llegado a la tercera edad, no están exentos de tener una dependencia al alcohol, ya sea que porque conservan la adicción desde su juventud o porque la desarrollan en la vejez por diversos motivos. Si piensas que beber a diario no es tan malo para alguien que ha rebasado los 65 años, te conviene que leas esto.
Cuando se habla del alcoholismo se piensa que es algo propio de los jóvenes y adultos, pues el uso del alcohol se ha adoptado como parte importante en festejos, reuniones y como un elemento para socializar y divertirse; incluso, existe una cantidad diaria que puedes beber y que podría resultar buena para tu organismo.
Sin embargo, la realidad es que, como adulto mayor, no estás exento de padecer alcoholismo. La mayoría los alcohólicos que tienen más de 65 años adquirieron el hábito en su juventud y lo arrastraron hasta esa edad; no obstante, un 30 por ciento de los que beben en exceso, comenzaron a hacerlo ya entrada la vejez.
Situaciones como el fallecimiento de la pareja de toda una vida, algún hecho traumático, los cambios propios de la edad y la soledad son causas de que un anciano caiga en el consumo excesivo de alcohol, aunque en la juventud haya sido abstemio o haya moderado su consumo, independientemente de su nivel económico o sexo.
Aunque este problema existe, permanece oculto, pues los ancianos que abusan de las bebidas embriagantes no protagonizan desmanes ni accidentes, más bien, suelen beber solos en sus casas y el problema pasa desapercibido por la sociedad, que lo minimiza y lo atribuye a la propia vejez.
El abuso de bebidas alcohólicas tiene más repercusiones en el cuerpo de alguien de edad avanzada, pues la tolerancia a esta sustancia disminuye y provoca trastornos en el aparato circulatorio, deteriora el sistema nervioso, aumenta el riesgo de sufrir infartos, cáncer, inhibe la absorción de vitaminas, ocasiona arritmia, hemorragias, cirrosis hepática, anemia y diarrea.
A pesar de todo, sí existe un límite en el que tomar a diario bebidas alcohólicas es incluso benéfico para tu salud. Las autoridades sanitarias de todo el mundo afirman que es recomendable beber una copa de vino tinto al día, o un vaso de cerveza, pues ambas bebidas ayudan a reducir enfermedades cardiacas, hipertensión e incluso diabetes. ¡Pero cuidado, no se vale que ahorres las dosis de toda un mes para bebértelas de un golpe!
Si sientes que tu consumo de alcohol ha afectado tu salud o tus relaciones familiares, sociales o laborales, no dudes en pedir ayuda. Siempre habrá alguien dispuesto a tenderte la mano.
¿Conoces a alguien de la tercera edad que tenga problemas con su manera de beber”

