Se entiende por caída cuando una persona inadvertidamente termina en el piso o en un nivel más bajo, y aunque las caídas causan risa cuando le ocurren a otras personas, son la segunda causa de muerte accidental en el mundo de acuerdo con cifras que dio a conocer en Enero pasado la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Cada año ocurren 37 millones de caídas lo suficientemente serias para requerir atención médica y 646 mil personas mueren al año a causa de una caída, además, las personas que se caen y sufren una discapacidad, especialmente los adultos mayores, tienen mayor riesgo de que su lesión requiera atención médica durante largo tiempo y hospitalización.
¿Quién está en riesgo”
Cualquier persona que se cae puede sufrir una lesión, pero la edad, el sexo y el estado de salud puede influir en el tipo y gravedad de la lesión.
Edad
La edad es uno de los principales factores de riesgo de las caídas y a mayor edad, mayor riesgo. De acuerdo con la OMS, entre el 28 y el 35% de las personas de más 65 años se caen cada año y la gran mayoría de las víctimas de caídas mortales son personas mayores de 65 años.
Según este organismo internacional, en América Latina cerca del 75% de las caídas mortales le ocurren al 13% de la población, los que tienen más de 65 años.
En Estados Unidos entre el 20 y el 30% de las personas mayores que se caen, sufren lesiones entre moderadas a severas como contusiones, fractura de cadera o conmoción cerebral, que reducen la movilidad y la independencia, y aumentan el riesgo de muerte.
De acuerdo con la OMS, el mayor riesgo de caídas en las personas mayores puede deberse a los cambios físicos, sensoriales o cognitivos asociados con el envejecimiento, en combinación con un medio ambiente que no está adaptado para una población que tiene mayor proporción de adultos mayores.
Sexo
Aunque tanto hombres como mujeres tienen el riesgo de caerse, a nivel mundial son más los hombres que mueren o sufren incapacidad a consecuencia de una caída; entre las posibles explicaciones de este hecho están los riesgos en el trabajo o las actividades peligrosas.
Otros factores de riesgo son:
-trabajos a grandes alturas o condiciones peligrosas en el trabajo.
-abuso del alcohol o de otras sustancias.
-factores socioeconómicos como pobreza, hacinamiento habitacional, familias monoparentales o madres jóvenes.
-padecimientos neurológicos, cardíacos y otras discapacidades. En América Latina las caídas están asociadas con padecimientos muy comunes como diabetes, artritis o depresión.
-efectos secundarios de medicamentos, falta de actividad física o pérdida del equilibrio, particularmente entre las personas mayores.
– problemas de movilidad, del conocimiento o de la vista, especialmente entre los que viven en una institución como un asilo de ancianos o en un centro de cuidados crónicos.
-medios ambientes inseguros, en especial para aquellos con problemas de equilibrio y de la vista.
Prevención
Los programas de prevención de caídas buscan reducir el número de personas que se caen, la frecuencia de las caídas y la severidad de las lesiones en caso de una caída. Los programas de prevención de caídas para personas mayores pueden incluir los siguientes puntos:
-detección en el entorno de obstáculos que pueden provocar caídas.
-intervenciones clínicas para identificar factores de riesgo y en caso necesario modificar tratamientos médicos o recomendar vitamina D, suplementos de calcio o corrección de problemas de la vista.
-evaluaciones en los hogares para hacer las modificaciones necesarias, especialmente en los hogares de personas que tienen factores de riesgo o un historial de caídas.
-prescripción de aparatos para corregir discapacidades físicas o sensoriales.
-fortalecimiento muscular y reentrenamiento del equilibrio, por recomendación de un profesional de la salud.
-programas comunitarios que incorporen cursos de prevención de caídas, ejercicios tipo Tai Chi, de equilibrio dinámico y de fortalecimiento muscular.
-uso de protectores de cadera para aquellos que están riesgo de sufrir una fractura a consecuencia de una caída.

