Un médico familiar es casi parte de la familia; es amigo y confidente. Encontrarlo es difícil, pero no imposible.
El medico familiar se hace cargo de todos los integrantes de una familia. Conoce el historial clínico de cada uno, sabe cómo son, sabe escucharlos y cuidarlos, de tal manera que él puede darle solución a determinado padecimiento, o ayudar a que se tomen las medidas necesarias y acudir al especialista que él mismo recomiende. ¿Tienes un médico como el que se describe” Desafortunadamente pocas familias cuentan con alguien así, es una buena costumbre que se ha perdido con el tiempo. Digamos que un médico familiar es el que ayuda a sanar física y emocionalmente a la gente. Conocen en muchos casos a nuestros padres, a nosotros y a nuestros hijos. Son profesionales de la medicina que pasan de generación a generación y son personas en las que pueden confiar totalmente. Son consejeros y son buenos escuchando. Saben qué te afectaba cuando tenías 15 años y por lo tanto, lo que te afecta a los 50. Ellos tienen conocimientos generales de muchas especialidades médicas y tienen capacidad para diagnosticar, aplican ellos directamente un tratamiento o te recomiendan con quien puede hacerlo mejor en casos especiales o más complicados. Para encontrar un médico así, debes saber en dónde buscarlo. Pregunta a los médicos especialistas que conoces si ellos te pueden recomendar algún médico familiar (por cierto, la medicina familiar es una especialidad). Busca a los médicos de esta especialidad en los directorios de los hospitales que visitas o que conoces. De los candidatos, procura elegir a aquel o aquella que esté cerca de tu casa. Si cuentas con seguro médico, pregunta si cubre gastos de medicina familiar. Una vez que tengas a los seleccionados, visítalos para conversar con ellos. Inclínate por quienes te caigan bien, recuerda que sabrá de ti más cosas que un amigo o hermano. Fíjate en esa entrevista si trata de resolver tus dudas, si responde a todas tus preguntas y si está dispuesto a ayudar, es decir, si tiene actitud de servicio. Fíjate si es una persona preocupada por los demás. Elige a la persona que invitarías a cenar a tu casa o a un cumpleaños de tu hijo no por ser divertido, sino porque es cálido, amable y sobre todo, confiable, después de todo, es quien lo sabrá todo de ti y de tu familia. Contar con alguien así te dará seguridad, sabrás que puedes contar con él en momentos difíciles de enfermedades y padecimientos. Más que un médico, busca a un amigo, seguro lo encontrarás.

