El traje es la prenda básica por excelencia y todo hombre debería saber utilizarlo correctamente, pues queda bien para la mayoría de las ocasiones formales. Aquí te ofrecemos unos consejos para que te veas siempre elegante a la hora de portar uno.
Cuando se trata de usar un traje, muchas veces se cometen errores, la falta de atención en pequeños detalles podrían hacer que toda tu imagen se arruine.
En principio, hay que considerar que no sólo existe un tipo de traje, sino que hay uno ideal para cada ocasión y nivel de formalidad. Pon atención al la invitación para elegir la prenda correcta.
Estos son las prendas que debes utilizar para cada tipo de invitación:
Semiformal o cocktail: deberás llevar un pantalón de vestir y un saco formal que pudiera llevar algún estampado. El uso de corbata es opcional, pero sí deberás utilizar zapatos con agujetas. Por lo regular, suelen ser eventos laborales o alguna convivencia de poca seriedad.
Formal: se requiere un traje de preferencia sin estampados y oscuro. Se debe usar corbata y camisa de traje y se recomienda el uso de mancuernillas para mayor formalidad.
Etiqueta: aquí tendrás que usar siempre un smoking y todos sus accesorios, que son moño, faja, chaleco y zapatos de charol con agujetas.
Algunas recomendaciones que debes seguir siempre que utilices un traje y que hay que memorizar casi como tu propio nombre para cuidar tu imagen son las siguientes:
Cuando se está de pie, el saco se deberá llevar abotonado pero sólo los dos botones de arriba, mas nunca el tercero. Para personas delgadas, se recomiendan los trajes de tres botones, para los llenitos, se puede usar uno de dos.
Lo más recomendable es llevar un traje hecho a la medida por un sastre, pero si no se cuenta con el presupuesto, se podría usar uno prefabricado, pero siempre, sin excepción, se debe visitar a un sastre antes del evento, para que realice los ajustes necesarios.
Los cortes clásicos, moda y siempre quedan bien, aunque, si se opta por un corte más ajustado “un sport, por ejemplo” hay que saber que le van más a los hombres delgados que a los no tanto.
Evita los trajes muy extravagantes, como los de telas brillosas o cortes de largos excesivos o muy cortos, a menos de que estén de moda, para lo cuál deberás conocer perfectamente cómo utilizarlos y combinarlos.

