El colofón de la temporada navideña ha llegado en forma de rosca con muñequito dentro. La tradición de partir la rosca de reyes existe en México desde hace 500 años. Pero ¿sabías que en países como Francia y España también tienen esta dulce y divertida costumbre”
No hay mejor manera de cerrar la época navideña que con la tradicional partida de rosca. Los mexicanos adquirimos esa tradición durante el virreinato; desde entonces, la persona que en su rebanada hallara el muñeco, sería el encargado de llevar al niño Jesús a bendecir a la iglesia el 2 de febrero, día de la Candelaria, y luego ofrecería una fiesta en donde no podían faltar los tamales.
En la actualidad, las roscas incluyen más de un muñeco, y algunas, quizá en son de broma, vienen con demasiados, con el fin de que a prácticamente todos los comensales les toque uno.
Todos los elementos de la rosca de reyes poseen un significado tradicional del cristianismo:
La forma circular u ovalada simboliza para los cristianos el amor recurrente e infinito de Dios.
Las frutas y dulces en la superficie representan las joyas de las coronas de los tres reyes magos.
El muñeco o niño es el niño Jesús que se ha tenido que esconder para que no lo encontrara y matara Herodes, quien había mandado asesinar a todos los niños menores de dos años.
A pesar de lo que muchos creen, la tradición de partir y compartir la rosca con la emoción de encontrar al muñeco no nació en México ni es exclusiva de aquí; de hecho, es una herencia que nos dejaron los españoles durante los primeros años de la Colonia, en el siglo XVI, que a su vez la adoptaron de los franceses.
En España, cuando parten lo que ellos llaman el “roscón de reyes”, no encuentran dentro al muñeco del niño Jesús, sino a la Virgen, a José y a un haba seca o de porcelana. A quien le toque la rebanada con el haba, será el desafortunado que pague el roscón.
En Francia, donde nació esta tradición, preparan un Galette des Rois (o pastel de reyes), es un pastel de hojaldre relleno de pasta de almendras que también lleva dentro una haba o una moneda, y quien la halle en su rebanada, será el rey del día.
Así que en estos días donde los reyes magos están andan rondando, no dejes de practicar esta tradición que ha perdurado por siglos y cada año sabe más sabrosa.

