Una de las bebidas más tradicionales de México ha comenzado a gozar de una gran popularidad en los últimos años; el mezcal es una bebida que data de la época prehispánica y desde entonces no ha dejado de producirse, pero en estos tiempos, se bebe y se comercializa cada vez más. Atrévete a probar y a conocer más de este legendario destilado.
La leyenda cuenta que el mezcal se descubrió cuando una tormenta cayó en un campo de magueyes, y un rayo aterrizó en una de estas plantas, cuyo corazón se quemó y dio pie a que nuestros ancestros conocieran la forma de hacer el portentoso destilado. Así, al cortar el corazón del agave, hornearlo y molerlo surge un cristalino y aperlado mezcal.
Hace un par de décadas surgió en México el boom del tequila, fenómeno en el que ese destilado comenzó a sofisticarse hasta lo que ahora es: una de las bebidas alcohólicas más consumidas en nuestro país y con grandes niveles de exportación, pues representa a México en todo el mundo. De la misma manera, el mezcal ha ganado enorme popularidad que sigue en aumento, tanto en grupos de jóvenes como en las personas adultas y de la tercera edad amantes de las bebidas interesantes y sofisticadas.
Aunque prácticamente se produce en todo el país, para que una bebida de agave pueda ser nombrada “mezcal”, debe cubrir ciertas especificaciones, pues al ser un producto con denominación de origen, sólo puede fabricarse en algunos estados de la república: Oaxaca, Guerrero, San Luis Potosí, Durango, Zacatecas y Michoacán.
El tequila se diferencia del mezcal porque el primero sólo puede ser producido en Jalisco, tiene aroma y sabor más neutros, ya se produce prácticamente a nivel industria y únicamente con la variedad del agave azul; el mezcal, en cambio, es artesanal, tiene sabores aromáticos y debe ser 100 por ciento de agave que puede ser de distintas variedades.
Aunque existen las cremas de mezcal, que pueden ser de un sinnúmero de sabores como chocolate, menta, café, piña, nuez o cajeta, la manera tradicional de beber mezcal es servido en un caballito; muchas personas suelen beberlo acompañado de un gajo de naranja espolvoreado con sal de gusano (gusano de maguey tostado y molido, mezclado con sal y chile de árbol) lo que realza el sabor de la bebida.
En las grandes vinaterías se pueden conseguir varias marcas de mezcal, que aunque su precio suele ser algo elevado, no necesariamente son los de mejor sabor y calidad. Como en muchos productos que surgen de las manos de artesanos y luego se fabrican en masa, la mayoría de los mejores mezcales son propiamente los creados por los pequeños productores independientes o pequeñas productoras de poco alcance comercial.
Atrévete a descubrir y familiarizarte con este destilado que, como dicen los que saben, el mezcal no te emborracha, te pone mágico.

