El agua nunca sobra y en ocasiones nos hace falta. Si nuestro jardín la necesita, ¿cuánta es suficiente”
En muchas regiones de México, el agua de lluvia riega los jardines, no así en otras en las que el recurso escasea. ¿Cuánta agua le hace falta al jardín” ¿Cuánta es mucha y cuánta es poca”
Existen zonas del país en las que sólo es necesario regar el jardín durante la primavera y parte del otoño-invierno, cuando el agua de lluvia es insuficiente. En otras regiones, es preciso regarlo incluso en verano. Pero la duda siempre es la misma sin importar si vivimos en zonas húmedas, secas o lluviosas: ¿cada cuánto es necesario regar el pasto” Eso depende de ciertas variables.
Si tu césped y plantas están bajo sombra, requerirán de poca agua, pues ésta tiende a conservarse. Si por el contrario, tu jardín se encuentra bajo el sol, necesitará de más líquido, pues el que le añadas durará menos, ya que la mayor parte será absorbida y el resto se evaporará rápidamente. De hecho, cuando hace más calor, el pasto necesita más agua por las mismas razones.
En temporada de otoño e invierno, el agua es menos necesaria porque se seca en menor medida.
En general, se recomienda no regar el pasto con demasiada frecuencia, pues esto impide que sus raíces sean fuertes y profundas. Las raíces crecen debido a su necesidad de buscar humedad en la profundidad de la tierra, cuando este proceso no es necesario, las plantas y el césped no generan raíces fuertes y largas. Un pasto regado moderadamente, luce verde y eso basta para mantenerlo saludable.
Hay que ser conscientes de que el agua escasea y de que es vital cuidarla en estas épocas, sobre todo en lugares como la Ciudad de México. De cualquier forma, el césped termina por ajustarse a la cantidad de agua con que se riegue, de manera que, si se le vierte mucha, pedirá más, pero si se le riega discretamente y sin excesos, no necesitará más allá de eso. Por otro lado, es recomendable regar por las tardes, preferentemente después de las 6:00 y utilizando un aspersor para repartir el agua uniformemente. Durante este horario, el sol no secará el agua y el pasto durará más tiempo húmedo.
Idealmente, si hace mucho calor es bueno regar un día sí y otro no. Cuando comience la temporada de fríos, se puede regar sin problemas cada tercer día. Por supuesto, lo mejor es saber qué tipo de pasto tienes en casa; tu proveedor sabrá indicarte cuánta agua requiere tu jardín para que se conserve frondoso y saludable.

