Ahora sí que comprendo a mi Papá que después de que se casaron mis tres hermanas, como pasaba el tiempo y no veía claro, hasta llego un momento en que ofreció pagar la maternidad del primer nieto.
Creo que a mi Esposa y a mí no nos costó tanto trabajo tener hijos; nos casamos y gracias a Dios los pudimos tener a los pocos años. En cambio con los nietos ha estado más complicado, porque tuvimos que esperar años, años, años a que nuestros hijos crecieran, estudiaran una carrera, consiguieran un trabajo, encontraran a su pareja, formaran un hogar, decidieran tener familia, nos anunciaran que estaban esperando un bebé y por fin que ya éramos abuelos; mientras tanto venía Juan Pablo, se iba el PRI, llegaba el PAN, venía Benedicto, regresaba el PRI, venía Francisco y a mi esposa y a mí se nos encaneció el pelo, nos salieron arrugas, empezamos a necesitar anteojos para vista cansada, a tomar pastillas para el dolor de espalda y vimos pasar nuestros 25 años de casados y luego los 30 y los 35 y los 40, ¡si cumplimos 40 años de casados y todavía no teníamos nietos!
Pero por fin antes de que celebráramos otro aniversario, de que viniera otro Papa y de que empezara otro sexenio, el viernes de 6 de Abril por la tarde nació nuestro primer nieto. Ahora toda la familia está tan feliz con la noticia que espero que no tardará tanto en llegar el siguiente nieto, por lo menos así le pasó a mi Papá.
Antonio

